Las calles de París amanecieron este miércoles tapadas de basura en medio de las protestas contra la reforma jubilatoria del presidente Emmanuel Macron. La capital francesa vive una nueva jornada de huelgas que afectan servicios clave como la energía, el transporte y la recolección de residuos.
Esta mañana se acordó una versión definitiva del proyecto, que podría ser aprobado mañana a pesar del multitudinario rechazo. «Es un día importante para derrotar esta reforma injusta. La movilización de los trabajadores debe interpelar a los diputados. Seamos numerosos en las calles», convocó la Confederación Francesa Democrática del Trabajo (CFDT).
«La reforma hoy se aprobó en Asamblea Mixta, donde había siete senadores y siete diputados. A partir de mañana va a regresar al Senado. Si se aprueba, pasa a la Asamblea Nacional y ahí se aprobaría finalmente», explicó Antonella Manes, corresponsal desde París para C5N.
