El consumo total fue de 943 millones de litros, 57 millones más que el período previo.
Al igual que lo sucedido en el resto del mundo a causa del coronavirus, los espumantes sufrieron la falta de festejos y eventos y marcaron caídas cercanas al 15% respecto a 2019.
Martín Hinojosa, presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura, dijo que «el trabajo realizado por Nación, en conjunto con el INV y entidades públicas y privadas durante un año considerablemente difícil trajo sus frutos».
«Desde el Ministerio de Agricultura apostamos fuertemente a la industria vitivinícola, economía regional de diversas provincias argentinas», agregó el funcionario.
«Sin dudas el vino fue el elegido por los consumidores en el 2020, un año tan particular atravesado por una pandemia mundial», concluyó el funcionario.
