La crisis de la pesca en Mar del Plata debido a la cantidad de barcos parados, la poca rentabilidad y los problemas laborales, impacta de lleno en los locales comerciales del Puerto marplatense, donde las ventas están a la baja y hay una fuerte preocupación de cara al futuro.
Carmen Orella, una comerciante de la calle Acha dijo a este medio “en este fin de semana largo tampoco repuntaron las ventas a pesar del Día del Padre”.
“Muchos de nuestros clientes son familias y trabajadores que dependen de la pesca y al estar todo parado nadie sale a comprar. Realmente es desesperante porque así nos verán obligados a cerrar nuestros comercios” reveló Orella.
“En el último año, con el gobierno de Milei, las ventas bajaron casi un 60%” enfatizó la comerciante, al tiempo que dijo “uno de los sectores más afectados por la situación de la industria pesquera son los marineros. Hay cerca de 250 damnificados en la ciudad debido a la crisis de la flota tangonera congeladora, que no comenzó la temporada de langostino por la baja rentabilidad”.
Juan Carlos Portel mientras tanto dijo “vendo bebidas en un local que con mucho esfuerzo tengo con mi familia hace más de 10 años en esta Avenida Edison y las ventas caen día a día, porque la gente no consume”.
“Claro después desde el gobierno mentiroso de Milei hablan de la baja de la inflación…como no va a hacer así si la gente va al supermercado compra lo imprescindible y se vuelve a su casa” puntualizó.
“Tengo familiares marineros que hoy están trabajando en remisero, haciendo dos veces por semana una changa o utilizando su vehículo como Uber para subsistir. Algunos llevan más de 8 meses sin salir al mar y no están cobrando” planteó.
Portel manifestó “Mar del Plata y nuestra zona vive de los trabajadores del puerto, pero parece que ni al intendente Guillermo Montenegro le importa el bienestar de los marplatenses; por estas horas debe estar pensando en el cargo Nacional que se rumorea le van a dar” finalizó diciendo muy alterado.
Cabe señalar que semana atrás, los empresarios del sector solicitaron rebajar un 30% del ítem salarial por producción de los marineros, lo que hizo escalar el conflicto, dada la negativa de los gremios a aceptar una disminución en el sueldo
