La Justicia de Brasil dictó severas medidas cautelares contra una turista argentina de 29 años, identificada como Agostina Páez, tras ser denunciada por realizar gestos e insultos racistas en un bar del exclusivo barrio de Ipanema.
El incidente en Ipanema
Los hechos ocurrieron durante la tarde del 17 de enero de 2026 en un establecimiento de la zona sur de la ciudad carioca. Según el reporte de las autoridades de la Policía Civil, el conflicto se habría originado a raíz de una disputa por el pago de una cuenta. Durante la discusión, la joven, oriunda de Santiago del Estero y de profesión abogada, habría proferido insultos y realizado gestos discriminatorios contra un empleado del local.
Medidas judiciales inmediatas
Tras la denuncia formal y la revisión de las cámaras de seguridad del bar, que registraron la secuencia, la Justicia brasileña procedió a aplicar medidas para garantizar que la imputada permanezca a disposición de la investigación:
Se le incautó el documento para evitar que abandone el país, e le impuso el uso obligatorio de un dispositivo de monitoreo satelital( Tobillera)
Deberá permanecer en Brasil mientras avance la causa por el delito de injuria racial.
Tolerancia cero frente al racismo
La celeridad de estas medidas responde a la política de tolerancia cero que Brasil ha reforzado frente a los delitos de odio y discriminación. Bajo la legislación brasileña actual, la injuria racial puede ser considerada un delito inafianzable con penas de prisión efectiva.
Hasta el momento, la defensa de la implicada no ha emitido declaraciones oficiales, mientras la causa continúa su curso bajo la supervisión de la Policía Civil de Río de Janeiro.
