En el marco de su tercera visita oficial al Estado de Israel, el presidente Javier Milei arribó este domingo 19 de abril de 2026 a la Ciudad Vieja de Jerusalén para cumplir con su primera actividad de agenda: una visita cargada de simbolismo y espiritualidad al Muro de los Lamentos.
Al igual que en sus viajes anteriores de febrero de 2024 y junio de 2025, el mandatario argentino se mostró visiblemente conmovido al llegar al lugar más sagrado para el judaísmo. Acompañado por su hermana y secretaria General de la Presidencia, Karina Milei, el canciller Pablo Quirno y el ministro Juan Bautista Mahiques, el jefe de Estado fue recibido por las autoridades religiosas del sitio histórico.
Momentos de profunda fe
Frente a las milenarias piedras del Kotel, Milei cumplió con el ritual de apoyar sus manos y cabeza sobre el muro para orar en silencio durante varios minutos. Según testigos y fuentes oficiales, el Presidente rompió en llanto, repitiendo la imagen que dio la vuelta al mundo en sus giras previas como muestra de su «alineamiento espiritual» y apoyo incondicional a la nación israelí.
Tras la oración, el mandatario procedió a:
–Dejar un mensaje escrito entre las grietas del muro, una práctica tradicional para los fieles que visitan el sitio.
–Recorrer los túneles del Kotel, donde recibió explicaciones históricas sobre el antiguo Templo de Jerusalén.
–Firmar el libro de visitantes distinguidos, dejando constancia de su paso por el lugar santo.
Contexto diplomático y próximos pasos
Esta visita no es solo un acto de fe personal; se produce en un momento de «alta tensión» regional y tiene como objetivo central participar en las celebraciones por el 78° aniversario de la independencia de Israel. Durante su estancia, que se extenderá hasta el 22 de abril, Milei recibirá la «Medalla Presidencial de Honor» de manos de su par Isaac Herzog por su apoyo constante al Estado judío.
La agenda continuará con reuniones de alto nivel con el primer ministro Benjamin Netanyahu y el canciller Gideon Sa’ar, donde se espera que se ratifiquen acuerdos bilaterales y se discuta el posible traslado de la embajada argentina a Jerusalén.
