Autoridades de salud y la OMS analizan cómo se originó el foco infeccioso en el buque MV Hondius, que ya dejó tres fallecidos y varios casos sospechosos aislados en alta mar.
Lo que debía ser una expedición polar de ensueño se ha transformado en una crisis sanitaria internacional. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y autoridades sanitarias de varios países investigan contrarreloj el origen de un brote de hantavirus a bordo del crucero MV Hondius, de bandera neerlandesa, que partió de Ushuaia, Argentina, a finales de marzo.
Hasta el momento, el saldo es trágico: tres personas han muerto —un matrimonio neerlandés y un ciudadano alemán—, mientras que un paciente de nacionalidad británica permanece en estado crítico en un hospital de Johannesburgo, Sudáfrica.
El foco de la investigación: ¿Dónde nació el brote?
Los investigadores se centran actualmente en dos hipótesis principales sobre cómo el virus, que generalmente se transmite por contacto con fluidos de roedores infectados, llegó a la embarcación:
1-Exposición previa en tierra: Dado que el periodo de incubación puede durar varias semanas, se analiza si los pasajeros se infectaron durante sus excursiones en el sur de Argentina antes de embarcar.
2-Transmisión entre personas: Aunque es extremadamente raro, expertos de la Agencia Europea para el Control de Enfermedades (ECDC) evalúan si se trata de una cepa específica (como el virus Andes) que permite el contagio directo entre humanos bajo condiciones de contacto estrecho y prolongado.
Situación actual del buque
El MV Hondius se encuentra actualmente fondeado frente a las costas de Cabo Verde. Las autoridades locales han prohibido el desembarco de las aproximadamente 150 personas que permanecen a bordo por razones de seguridad sanitaria.
Según el operador Oceanwide Expeditions, se han implementado protocolos de aislamiento estrictos y medidas de higiene reforzadas para proteger al resto de los pasajeros y la tripulación mientras se coordina una posible evacuación médica de otros casos sospechosos.
Síntomas y recomendaciones
El cuadro clínico reportado por los afectados incluye fiebre, dolores musculares intensos y una rápida progresión hacia insuficiencia respiratoria y shock. La OMS ha aclarado que, aunque la situación es grave para los pasajeros a bordo, el riesgo para la población general fuera del buque se considera muy bajo.
