Alerta sanitaria: la UBA advierte que la atención en sus hospitales está en «peligro extremo»

La falta de actualización presupuestaria y el recorte en partidas específicas ponen en jaque el funcionamiento del Hospital de Clínicas, el Roffo, el Lanari y el Vaccarezza. Advierten que, de no mediar una solución, podrían suspenderse turnos y cirugías programadas.

La Universidad de Buenos Aires (UBA) atraviesa una de las crisis institucionales más profundas de su historia reciente, y el impacto más crítico se siente hoy en su red de hospitales. Autoridades de la casa de altos estudios confirmaron que la continuidad de la atención médica gratuita para miles de pacientes está en riesgo inminente debido al desfasaje presupuestario frente a la inflación y el incremento en los costos de insumos básicos.

El corazón del reclamo se centra en el Hospital de Clínicas «José de San Martín», pero afecta por igual al Instituto de Oncología Ángel Roffo, al Instituto de Investigaciones Médicas Alfredo Lanari y al Hospital de Infecciosas Francisco Javier Muñiz (en su convenio con la universidad).

Según fuentes del Rectorado, los fondos enviados por el Gobierno Nacional para gastos de funcionamiento han quedado congelados en valores del año anterior, mientras que el costo de los insumos hospitalarios —muchos de ellos dolarizados— ha subido más de un 250%.

«Estamos operando al límite. Si no hay una partida de emergencia este mes, nos veremos obligados a priorizar únicamente las guardias y las urgencias, postergando todo lo que sea prevención y cirugías de baja complejidad», explicaron desde la dirección del Hospital de Clínicas.

El impacto en los pacientes

La red hospitalaria de la UBA no solo es un centro de formación para miles de estudiantes de medicina, sino que cumple un rol social fundamental:

-Atiende a más de medio millón de personas al año.

-Realiza cirugías de alta complejidad y tratamientos oncológicos que no se encuentran en otros centros públicos.

-Es referente nacional en investigación y diagnóstico de enfermedades raras.

El conflicto docente y no docente

A la falta de insumos se suma el conflicto salarial. Los profesionales de la salud y el personal administrativo de los hospitales universitarios denuncian una pérdida del poder adquisitivo que supera el 30% en lo que va del año. Las medidas de fuerza y los «abrazos simbólicos» a los edificios se han vuelto una constante en el paisaje de la zona de las facultades en Plaza Houssay.

¿Qué dice el Gobierno?

Desde el Ministerio de Capital Humano sostienen que los giros de fondos se están realizando, pero la UBA insiste en que esos montos solo cubren una fracción mínima de los gastos reales. La tensión crece y, mientras tanto, los pacientes que llegan desde distintos puntos del país se encuentran con carteles que advierten: «Sin presupuesto no hay salud».

La comunidad académica y médica espera una reunión clave para la próxima semana. De no haber respuestas concretas, el sistema de salud universitaria podría entrar en un «cese de actividades preventivo» por tiempo indeterminado.

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