El jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti, se encuentran en el centro de la polémica tras conocerse que acumularon consumos superiores a los $85 millones en tarjetas de crédito durante el año 2025. La cifra, reconstruida a partir de registros de la Central de Deudores del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y documentación financiera reservada, reavivó los cuestionamientos en la causa judicial que investiga el patrimonio del matrimonio por presunto enriquecimiento ilícito.
El dato central que disparó las alarmas es la marcada brecha entre el nivel de gastos y los ingresos formales declarados por el hogar. Durante el período auditado de 2025, el salario bruto de Adorni en la función pública se encontraba congelado en $3,5 millones mensuales, mientras que su esposa figuraba registrada en el régimen de monotributo. Pese a esto, el promedio de los gastos mensuales con plásticos de las redes Visa, Mastercard y American Express trepó a los $7,1 millones, duplicando los ingresos demostrables del funcionario.
Consumos de lujo y picos de gasto
De acuerdo con la información revelada inicialmente por el diario La Nación, el comportamiento financiero de la pareja experimentó un giro rotundo desde el arribo de Adorni a la Casa Rosada. Fuentes ligadas a la investigación señalaron que el matrimonio pasó de financiar indumentaria local en cuotas fijas a registrar consumos por miles de dólares en el extranjero.
Entre los movimientos de 2025 se destacan:
Picos mensuales récord: En agosto de 2025 los gastos con tarjeta tocaron los $19,8 millones, mientras que en septiembre alcanzaron el techo de $22,3 millones en un solo mes.
Gastos fijos elevados: Se detectó el débito automático de $700.000 mensuales destinados al pago de expensas en el country Indio Cuá.
Viajes internacionales: La pesquisa detectó viajes a destinos como Nueva York, Aruba y Bariloche, además de un viaje de 11 días a España realizado por Angeletti, donde se habrían desembolsado cerca de 6.000 dólares en efectivo.
Los investigadores de la causa advierten que las erogaciones mensuales reales de la familia podrían ser considerablemente mayores, dado que otros costos recurrentes, como la cuota del colegio privado de sus hijos (estimada en $800.000 por mes), no se cancelan mediante plásticos bancarios.
El foco de la investigación judicial
La causa, que instruye el juez federal Gerardo Policcita, no persigue una eventual situación de morosidad, ya que el matrimonio registra un historial impecable de pagos en «Situación 1» (normal) ante el BCRA. La prioridad de los tribunales radica en determinar cuál es el verdadero origen de los fondos líquidos utilizados para cancelar mensualmente resúmenes que triplicaban el sueldo del ministro.
Hasta el momento, la defensa patrimonial del funcionario se ha apoyado en la declaración de pasivos y créditos privados tomados con familiares directos por un valor de 42.500 dólares en efectivo, junto con el crecimiento de deudas particulares no bancarias que aumentaron un 178%. Sin embargo, la acumulación de gastos por más de $176 millones si se extiende el cálculo a un bloque de 28 meses, mantiene el patrimonio del jefe de Gabinete bajo estricta observación institucional.
