El Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) transita este jueves 4 de junio de 2026 una jornada marcada por un ambiente notablemente templado, una pesada humedad y un cielo completamente cubierto, que anticipa el final de la estabilidad climática en la región. Según los últimos reportes del Servicio Meteorológico Nacional (SMN), las marcas térmicas se ubicarán en un rango muy acotado, con una mínima de 13°C y una máxima estimada en los 17°C, valores superiores a las medias habituales para el inicio del invierno.
Las primeras horas de la mañana se presentaron con neblinas suburbanas y bancos de niebla en áreas descampadas del conurbano, reduciendo la visibilidad en los principales accesos y autopistas. La masa de aire que domina el territorio metropolitano se encuentra saturada, consolidando una humedad promedio del 88% al 91% que acentúa la sensación de pesadez ambiental.
Durante el resto de la tarde y la noche, las condiciones meteorológicas mantendrán el mismo patrón:
Los vientos soplarán de forma leve a moderada desde el sector este y noreste, oscilando entre los 7 y 14 kilómetros por hora.
Aunque la probabilidad de lloviznas aisladas se mantiene baja (alrededor del 10%) durante el día, el aire húmedo continuará inyectando inestabilidad de manera progresiva.
Mientras la franja metropolitana experimenta esta tregua templada, el panorama en el interior de la provincia de Buenos Aires es diferente. El SMN emitió un alerta amarilla por tormentas y lluvias intensas para el centro, oeste y sur bonaerense, impulsada por el avance de un frente frío desde la Patagonia.
Este sistema de mal tiempo comenzará a ganar terreno de manera definitiva sobre el AMBA hacia el cierre de la semana. Las proyecciones indican un desmejoramiento más marcado a partir de la tarde del sábado, que culminará el domingo con lluvias generalizadas y persistentes. Este cambio de condiciones abrirá paso a una rotación del viento hacia el sector sur, determinando el regreso del frío intenso para el comienzo de la próxima semana.
