El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, le entregó al fiscal Gerardo Pollicita una extensa lista con detalles de sus billeteras virtuales y plataformas de pago. La presentación judicial del funcionario busca justificar su fuerte crecimiento patrimonial, bajo la lupa por presunto enriquecimiento ilícito. No obstante, los datos aportados por el ministro abren nuevas controversias legales y amenazan con salpicar directamente al presidente Javier Milei a través del denominado caso Libra.
Cuentas bajo sospecha y demoras regulatorias
De acuerdo con fuentes con acceso directo al expediente que tramita en el juzgado federal de Ariel Lijo, Adorni detalló tanto las billeteras que operaba con anterioridad como aquellas que fueron abiertas tras la masiva criptoestafa de febrero de 2025. La maniobra defensiva del jefe de ministros ocurre en un marco de alta tensión, dado que el funcionario viene demorando la entrega de su declaración jurada patrimonial ante la Oficina Anticorrupción.
La investigación penal se aceleró luego de que la Justicia levantara el secreto bancario, fiscal y financiero sobre el entorno del funcionario. A partir de allí, se detectaron movimientos en activos digitales (como BTC, ETH y USDT) por montos que superan los 100.000 dólares a través de firmas como Binance, Lemon, Bitso y Over. Estos flujos financieros no habían sido informados originalmente, lo que motivó las sospechas de ocultamiento patrimonial.
El fantasma del caso Libra
La entrega voluntaria de esta información por parte de Adorni busca frenar la presión de los tribunales de Comodoro Py, pero añade un inesperado componente de riesgo político. La lista de transacciones y cuentas aportadas vuelve a trazar vínculos directos con el escándalo de la criptomoneda $LIBRA. Cabe recordar que el entonces vocero presenció el Tech Forum, evento clave donde se gestó la cuestionada divisa digital impulsada por el oficialismo.
En los pasillos de la Casa Rosada admiten con preocupación el trasfondo de la estrategia judicial de Adorni, quien en declaraciones previas advirtió que «pegarme a mí es lastimarlo a él», en clara alusión al Jefe de Estado. Mientras la fiscalía analiza la consistencia técnica de las cuentas remitidas, la oposición legislativa y los sabuesos judiciales evalúan si estas billeteras se utilizaron para canalizar fondos cruzados con las cuentas «privilegiadas» del colapso criptográfico.
