A 11 años del primer grito, una marea humana volvió a exigir «Ni Una Menos» frente al Congreso y en todo el país

Una multitudinaria movilización colmó la Plaza del Congreso y las principales plazas argentinas este miércoles 3 de junio, al cumplirse el 11º aniversario de la primera marcha de Ni Una Menos. Con una fuerte impronta de dolor, bronca y reclamo político, miles de mujeres, disidencias, organizaciones sociales y familias autoconvocadas marcharon bajo la consigna central «Vivas, libres y desendeudadas nos queremos». La jornada estuvo profundamente marcada por la conmoción nacional ante los recientes femicidios de las adolescentes Agostina Vega (14 años, en Córdoba), Dulce María Beatriz Candia (17 años, en Misiones) y Noelia Carolina Romero (en Buenos Aires).

La urgencia del reclamo se profundizó debido al caso de Agostina Vega, la menor asesinada en Córdoba cuyo cuerpo fue hallado tras días de búsqueda intensiva.

Desde el colectivo organizador se denunció penalmente lo que definieron como una «desidia organizada desde el Estado».

Apuntaron de forma directa contra los tiempos y negligencias del Poder Judicial en la activación de las alertas de búsqueda.

La familia materna de Agostina encabezó una masiva y desgarradora columna de justicia por el centro de la ciudad de Córdoba.

La concentración principal en la Ciudad de Buenos Aires confluyó de manera masiva a partir de las 17:00 horas. Durante el acto central frente al Palacio Legislativo, referentes de las distintas agrupaciones feministas leyeron un documento conjunto sumamente crítico con las gestiones gubernamentales:

Se criticó el desmantelamiento y desfinanciamiento de los programas oficiales de prevención, asistencia y abordaje de las violencias de género.

Volvieron a exigir la declaración urgente de la emergencia nacional en materia de violencia machista.

Las organizaciones repudiaron los discursos oficiales que minimizan la problemática e hicieron hincapié en que en Argentina sigue ocurriendo un femicidio cada 31 horas.

El reclamo federal contra la violencia machista unió a las principales capitales e intendencias del país en convocatorias masivas:

En La Plata, las columnas partieron desde Plaza Moreno hacia la Gobernación provincial, sumando el pedido de intervención por despidos discriminatorios de trabajadoras en la región.

Ciudades clave como Rosario, San Pedro, Mar del Plata, Jujuy y Neuquén registraron masivas marchas céntricas motorizadas por el mismo grito colectivo de justicia.

La masividad de este miércoles demostró que, a más de una década de la histórica manifestación de 2015 nacida tras el crimen de Chiara Páez, el movimiento social y el compromiso civil por erradicar la violencia de género en el país siguen firmes en el espacio público.

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