El interbloque opositor no consiguió sentar a los 37 legisladores necesarios para dar inicio al debate en el recinto. Se buscaba cuestionar al Vocero Presidencial por el manejo de la pauta oficial y las contrataciones en su área.
Por falta de quórum, el Senado de la Nación no pudo sesionar hoy en lo que prometía ser una jornada de fuerte cruce político. Los bloques de la oposición no lograron reunir las 37 presencias necesarias para habilitar el tratamiento del pedido de interpelación a Manuel Adorni.
El oficialismo y sus aliados estratégicos optaron por no bajar al recinto, vaciando una sesión que requería asistencia perfecta del peronismo y de los bloques provinciales para prosperar. Pasados los 30 minutos de tolerancia reglamentaria, la presidencia del cuerpo dio por levantado el encuentro de manera formal.
El eje central del debate frustrado giraba en torno a las recientes polémicas por la distribución de los fondos de la pauta oficial y las designaciones de personal dentro de la Subsecretaría de Vocería y Comunicación de Gobierno. Desde el arco opositor acusaban una presunta «falta de transparencia» y buscaban que el funcionario brindara explicaciones cara a cara ante la Cámara Alta.
Tras la caída de la sesión, los senadores de la oposición improvisaron una conferencia de prensa en los pasillos del Congreso donde expresaron su rechazo a la postura oficialista. Denunciaron un «mecanismo de protección y censura» para evitar que el vocero rinda cuentas sobre los recursos públicos. Por su parte, desde el entorno del oficialismo argumentaron que la convocatoria respondía estrictamente a «una maniobra de distracción política» sin sustento real.
