Las autoridades confirmaron además que hay más de 4.300 heridos y 157 desaparecidos. Equipos de rescate trabajan a contrarreloj entre los escombros en Caracas y La Guaira.
El balance de víctimas por el violento fenómeno sísmico que sacudió a Venezuela se ha agravado drásticamente en las últimas horas. El gobierno nacional elevó la cifra oficial a 235 muertos, más de 4.300 heridos y al menos 157 personas desaparecidas, consolidando este evento como una de las peores tragedias naturales en la historia reciente de la región.
La emergencia comenzó tras registrarse dos sismos simultáneos de gran magnitud (7,2 y 7,5 en la escala de Richter) con una diferencia de apenas 40 segundos. El epicentro se localizó en el estado de Carabobo, pero el impacto destructivo se sintió con extrema fuerza en la capital, Caracas, y en el estado costero de La Guaira.
Estado de desastre y zonas colapsadas
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, declaró oficialmente al estado La Guaira como zona de desastre natural. En varias localidades de esta jurisdicción y en barriadas de Caracas, decenas de edificaciones residenciales y comerciales colapsaron por completo.
Los principales frentes de la emergencia civil se resumen en los siguientes puntos:
Labores de rescate: Brigadas de protección civil y fuerzas de seguridad remueven toneladas de escombros de forma manual y con maquinaria pesada en busca de sobrevivientes.
Servicios suspendidos: Se registran masivos cortes de energía eléctrica, fallas en el suministro de agua potable y la suspensión total del servicio de gas en las áreas afectadas.
Parálisis civil: El Ejecutivo mantiene suspendidas las clases y todas las actividades laborales no esenciales en todo el territorio nacional.
Cierre del espacio aéreo: El Aeropuerto Internacional de Maiquetía Simón Bolívar debió cancelar todas sus operaciones debido a graves daños estructurales en sus terminales.
Cooperación e incertidumbre internacional
Mientras miles de ciudadanos pasan las noches a la intemperie por miedo a las más de 130 réplicas que continúan registrándose, la ayuda internacional ha comenzado a movilizarse. Organismos de las Naciones Unidas y misiones de rescate de países vecinos y europeos preparan el envío urgente de asistencia humanitaria y suministros médicos.
Las autoridades advirtieron que los números actuales son provisionales y que el balance de fallecidos podría incrementarse de forma exponencial a medida que los equipos especializados logren acceder a las zonas de colapso total que todavía permanecen incomunicadas.
