La interna oficialista escaló a un nivel sin precedentes luego de que el jefe de Gabinete instara a la vicepresidenta a dar «un paso al costado» y armar su propio proyecto político. El detonante fue un fuerte mensaje de la titular del Senado, quien cuestionó la salud mental del mandatario al acusarlo de replicar «persecuciones imaginarias».
La interna en el seno del Poder Ejecutivo nacional detonó por completo y abrió las puertas a un conflicto de gravedad institucional. El jefe de Gabinete de Ministros, Diego Santilli, le pidió formalmente la renuncia a la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, tras las feroces declaraciones de la titular del Senado contra la figura del presidente Javier Milei.
El fuerte cruce de Santilli en los medios
En declaraciones a Radio Mitre y Radio La Red, Santilli calificó la postura de la vicepresidenta como una «barbaridad» y una «falta de sentido común», sentenciando el quiebre en la fórmula oficialista. Con tono firme, instó a Villarruel a «dar un paso al costado» y «armar su propio proyecto» si no comparte el rumbo, argumentando la incompatibilidad de sus constantes ataques al Ejecutivo.
El detonante: «Persecuciones imaginarias»
La reacción de la Casa Rosada respondió a un posteo en X donde Villarruel, tras ser acusada por el entorno presidencial de acuerdos secretos, cuestionó explícitamente la salud mental de Milei. La vicepresidenta expresó su «preocupación por las persecuciones imaginarias que replica» el mandatario y calificó la situación de «estupidez», incluyendo insultos hacia la diputada Lilia Lemoine.
Un conflicto con nudo constitucional
La exigencia del jefe de Gabinete pone de relieve una compleja situación institucional. A diferencia de los ministros, la vicepresidenta fue elegida por voto popular y no puede ser removida por el Presidente. Pese al pedido de renuncia, fuentes cercanas a la titular del Senado reiteraron previamente su intención de completar su mandato hasta diciembre de 2027.
