La forma de elegir un regalo para el Día del Niño está cambiando. A las recomendaciones de familiares, las vidrieras, las redes sociales y Google se suman ahora los asistentes de inteligencia artificial, que ayudan a comparar opciones y tomar decisiones de compra. Para las marcas, esto plantea un nuevo desafío: lograr que la IA las incluya entre sus recomendaciones.
Cada vez más consumidores recurren a estas herramientas para buscar ideas, comparar productos, encontrar promociones y reducir una lista extensa de alternativas. La inteligencia artificial ya no interviene únicamente al final de la compra: participa desde el momento en que un adulto consulta qué regalar según la edad del chico, sus intereses, el presupuesto o el valor educativo del producto. En lugar de mostrar solo enlaces, interpreta la necesidad, compara opciones y propone marcas concretas.
Un estudio de la consultora internacional PwC (2026), realizado entre 2.080 consumidores estadounidenses, reveló que el 73% de los padres planeaba utilizar inteligencia artificial para las compras de regreso a clases. Además, el 61% afirmó que permitiría que sus hijos agregaran directamente productos al carrito de compras digital.
Fardo, compañía especializada en AI Answer Intelligence y visibilidad de marcas en inteligencia artificial, señala que la indumentaria lidera las compras para el Día de las Infancias. En 2025, el 33% de los consumidores manifestó que planeaba comprar ropa, desplazando a los juguetes (22%) del primer lugar. Completan el ranking los libros didácticos (19%), los artículos deportivos (7%), los productos de informática (7%) y el calzado (5%).
La adopción de estas herramientas continúa creciendo. Según Deloitte (2025), el 33% de los padres utilizó inteligencia artificial generativa para las compras escolares y, entre los padres de la Generación Z, la intención de uso alcanzó el 67%, aunque la confianza plena en estas plataformas todavía es limitada.
La influencia deja de ser omnicanal
Un producto puede llamar la atención en redes sociales, ser investigado en un asistente de IA, comparado en una tienda online y finalmente comprado en un local físico.
En ese recorrido, la respuesta de la inteligencia artificial puede confirmar una elección, proponer otra marca o eliminar una alternativa de la consideración.
De Google a las conversaciones con IA
A diferencia de un buscador tradicional, donde una persona escribe palabras clave y recibe una lista de enlaces, la inteligencia artificial permite formular consultas mucho más específicas. Por ejemplo: «Necesito un regalo para un chico de diez años, que no use pantallas, que pueda compartir con sus amigos y que cueste menos de determinado monto».
En una sola conversación, la IA analiza variables como la edad, los intereses, el presupuesto, la seguridad, la durabilidad o el valor educativo del producto, y construye una selección de marcas y alternativas para responder esa necesidad.
“La inteligencia artificial no recomienda todas las marcas: elige las que logra encontrar, comprender y considera relevantes para cada consulta. Por eso, hoy la visibilidad de una empresa también depende de cómo la interpretan estos sistemas”, explica Natasha Anello, CMO de Fardo.
Durante años, la visibilidad de una marca estuvo asociada a la publicidad, la presencia en los puntos de venta y el posicionamiento en Google. Hoy también depende de cómo la interpretan los modelos de inteligencia artificial. En ese escenario, ya no alcanza con estar presentes en internet: las empresas necesitan ofrecer información clara, consistente y confiable para que estos sistemas puedan comprenderlas y recomendarlas correctamente.
«Hoy la visibilidad de una marca ya no se define solo en Google o en las redes sociales. También depende de cómo la interpreta la inteligencia artificial, si la recomienda y con qué argumentos lo hace», explica Natasha Anello.
La decisión final seguirá perteneciendo a las familias. Pero la lista de alternativas entre las que eligen ya está empezando a ser construida por algoritmos. Para las marcas, el desafío ya no es solo captar la atención de padres y chicos, sino también lograr que los asistentes de IA las comprendan y las recomienden.
