A casi un año del brutal triple femicidio de Morena Verdi, Brenda del Castillo y Lara Gutiérrez en Florencio Varela, la Justicia federal dictó un nuevo golpe a la estructura criminal. Tras una serie de diez allanamientos masivos coordinados en distintos puntos de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Ezpeleta (Quilmes), se detuvo a tres mujeres y un hombre acusados de formar parte del entramado logístico y de encubrimiento de la banda de narcotráfico internacional asociada a los asesinatos.
Los operativos estuvieron a cargo de unos 300 agentes de la DDI de La Matanza, bajo las directivas del juez Jorge Ernesto Rodríguez, titular del Juzgado Federal N° 2 de Morón, y de la fiscal Mariela Labozzetta. Según trascendió de fuentes judiciales, los nuevos sospechosos no estuvieron presentes físicamente en la vivienda donde se cometió la masacre en septiembre de 2025, pero su rol habría sido clave para aportar teléfonos, realizar transacciones de dinero, actuar como «prestanombres» y brindar cobertura para ocultar a los prófugos de la justicia.
Durante los procedimientos, las fuerzas de seguridad secuestraron una pistola calibre 9 milímetros con la numeración suprimida, municiones de diversos calibres y 22 teléfonos celulares que serán peritados para analizar cruces de llamadas. Con estos últimos cuatro arrestos, la emblemática causa ya suma al menos 15 personas detenidas e imputadas, entre ellas Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, señalado como el autor intelectual de la emboscada y actualmente procesado con prisión preventiva tras ser extraditado desde el Perú.
El expediente, que pasó al fuero federal a finales de 2025 debido a sus ramificaciones con el narcotráfico, el lavado de activos y posibles redes de trata, se mantiene nuevamente bajo un estricto secreto de sumario por diez días para resguardar las próximas medidas investigativas, mientras se espera que los nuevos detenidos presten declaración indagatoria este lunes en los tribunales de Morón.
