El «Calamar» derrotó 2-1 al gigante brasileño en un partido electrizante, pero no le alcanzó para revertir el 0-2 de la ida. El equipo de Martín Palermo cerró de pie una participación histórica en su debut absoluto en el torneo más importante de América
En una noche repleta de emociones en el estadio Ciudad de Vicente López, Club Atlético Platense se despidió con la frente en alto de la Copa Libertadores 2026. Con el empuje de su gente y un planteo táctico impecable en la primera mitad, el conjunto dirigido por Martín Palermo logró igualar transitoriamente la serie global, pero un letal descuento en el complemento le dio el pasaje a las semifinales a Fluminense con un ajustado 3-2 en el global.
Un primer tiempo de ensueño y pura ilusión
Obligado a remontar el duro 2-0 sufrido en Río de Janeiro una semana atrás, Platense salió a morder en cada rincón de la cancha, presionando alto y asumiendo por completo el protagonismo. La recompensa llegó a los 29 minutos: tras un desborde punzante, Guido Mainero capturó una pelota dentro del área y metió un violento derechazo que venció la resistencia del experimentado arquero Fábio, desatando la locura en las tribunas.
El «Calamar» no sacó el pie del acelerador. Cuando ya transcurría el tiempo de descuento de la etapa inicial, Mainero volvió a vestirse de asistidor y mandó un centro milimétrico que Bruno Sepúlveda conectó de cabeza para estampar el 2-0. Con este resultado, el elenco de Saavedra lograba la hazaña de igualar el global en apenas 45 minutos, yendo al descanso con la ilusión en su punto máximo.
El golpazo de Fluminense y un final dramático
El complemento comenzó con un trámite más equilibrado. Fluminense ajustó las líneas y, haciendo valer su jerarquía individual, aprovechó una imprecisión defensiva del local a los 11 minutos. El extremo uruguayo Agustín Canobbio recibió por la banda izquierda, enganchó hacia adentro y sacó un remate cruzado inalcanzable para Juan Pablo Cozzani. El 2-1 le devolvió la ventaja en la serie a los brasileños, obligando a Platense a buscar un gol más para forzar los penales.
El cansancio físico empezó a pasarle factura al dueño de casa tras el tremendo desgaste del primer tiempo. Aun así, con puro corazón y empujado por el aliento de sus hinchas, Platense lo buscó hasta el pitazo final llenando el área rival de centros. La chance del milagro estuvo cerca a los 36 minutos con un frentazo de Ignacio Vázquez y un posterior remate de Mateo Mendía, pero Fábio se vistió de héroe con una notable doble respuesta sobre la línea de gol.
Pese al sabor amargo de la eliminación, el público despidió con un merecido reconocimiento al plantel por una campaña que ya quedó grabada en las páginas doradas de la institución. Platense demostró estar a la altura de las circunstancias en los cuartos de final de su primera aventura internacional. Lamentablemente, la fiesta colectiva se vio empañada en los últimos minutos del encuentro por desmanes provocados por un grupo de hinchas locales que invadieron el campo de juego, lo que derivó en enfrentamientos con la policía e hinchas visitantes.
Con este resultado, Fluminense se convirtió en el primer semifinalista del certamen y ahora espera por el vencedor de la llave entre Palmeiras y Liga de Quito. Para Platense, será momento de rearmarse y asimilar la bronca de haber quedado a las puertas de la gloria continental, sabiendo que el camino recorrido es el cimiento de un futuro prometedor.
