Los salarios recuperan algo de terreno, pero todavía no cierran la brecha con los gastos esenciales

El Índice de Presión sobre el Presupuesto Familiar (IPPF) de la consultora Eunomia bajó en julio a 108,3 puntos. La mejora fue más marcada en el sector público y casi nula en el privado. Entre los inquilinos, el indicador salió del récord de junio, pero se mantiene en 134,5.

Los salarios registrados crecieron en julio un poco más que los gastos esenciales de las familias. Sin embargo, esa diferencia no alcanza para cerrar la brecha que se acumula desde enero de 2024. Así lo indica la edición de septiembre del Índice de Presión sobre el Presupuesto Familiar (IPPF), elaborado por la consultora Eunomia sobre datos oficiales del INDEC.

Durante el mes, la canasta de gastos esenciales que mide el índice aumentó 2,24%. En el mismo período, el Índice de salarios total registrado avanzó 2,5%. Con esa diferencia a favor del ingreso formal, el IPPF total registrado pasó de 108,6 en junio a 108,3 en julio. El valor significa que la relación entre gastos esenciales y salarios sigue siendo 8,3% más exigente que en enero de 2024. No implica que los precios hayan subido 8,3%.

Dos velocidades

El alivio no se repartió de manera pareja. Los salarios del sector privado registrado crecieron 2,3%, prácticamente al mismo ritmo que la canasta, y su IPPF apenas se movió de 107,7 a 107,6 puntos. Los del sector público, en cambio, aumentaron 3,0%, y su indicador retrocedió de 110,5 a 109,7. El informe aclara que la medición del sector público usa el índice agregado nacional que publica el INDEC. Por eso no representa de forma exclusiva a los empleados públicos de la Provincia de Buenos Aires.

Inquilinos: fuera del récord, pero lejos de la base

La mayor baja mensual se dio entre los hogares que alquilan. El IPPF-Inquilinos cayó de 135,6 —el máximo de la serie, registrado en junio— a 134,5. La canasta específica de estos hogares subió 1,64% en julio.

La explicación está en un dato puntual del IPC-GBA. El rubro «Alquiler de la vivienda y gastos conexos» aumentó apenas 0,3%. El alquiler considerado de forma aislada subió 3,9%, pero una baja de expensas y otros gastos conexos compensó buena parte del aumento. Aun así, la presión sobre los inquilinos sigue 34,5% por encima de enero de 2024.

Los rubros que más empujan

En el acumulado desde enero de 2024, Vivienda y servicios encabeza las subas con +431,4%. Le siguen Comunicación, con +284,9%, y Transporte, con +227,6%. En el mismo período, el salario registrado acumuló +209,0%. En sentido contrario, Alimentos (+161,5%) y Salud (+187,4%) crecieron por debajo de los ingresos formales.

«Julio muestra un alivio, no una normalización», resume el informe. Ninguna de las variantes del índice volvió todavía a 100 puntos, el nivel de enero de 2024.

Cómo se elabora

El IPPF compara la evolución de una canasta de gastos difíciles de postergar en el Gran Buenos Aires con la evolución de los salarios registrados, con base enero de 2024 = 100. La canasta incluye alimentos, vivienda y servicios, salud, transporte y comunicación. La variante para inquilinos usa la estructura de gasto de esos hogares según la ENGHo 2017-2018 del INDEC.

El índice no es una medición alternativa de la inflación ni de la pobreza. Tampoco estima el presupuesto en pesos de una familia concreta: es una medida comparativa de presión.

Entradas relacionadas