La diputada nacional lanzó una fuerte acusación contra la intimidad de la Quinta Presidencial, asegurando que se realizan ritos esotéricos y hechizos que apuntan contra los «enemigos» de Karina Milei.
En el marco de una serie de revelaciones judiciales y mediáticas que sacuden a la residencia oficial, la diputada nacional Marcela Pagano sumó un nuevo y escalofriante capítulo al denominado «Olivosgate». Durante una reciente entrevista brindada al programa 540° por la señal C+, la legisladora denunció públicamente que en la Quinta de Olivos opera una red de prácticas esotéricas que incluye rituales umbanda, hechizos y la utilización de un congelador con fines místicos.
Según detalló Pagano en sus declaraciones, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, estas actividades de magia negra se intensifican principalmente durante los días de luna llena. «Hay un freezer en Olivos donde se hace mucha magia negra», disparó la periodista y legisladora, explicando que la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, utilizaría dicho electrodoméstico como un «congelador místico» para colocar listas con los nombres, apellidos y domicilios de sus oponentes políticos.
La diputada fue aún más allá al precisar que una de las principales apuntadas en este ensañamiento esotérico es la propia diputada oficialista Lilia Lemoine, quien, según sus palabras, «la pasaría muy mal» si conociera el trasfondo y los detalles de las maniobras dirigidas en su contra. El cruce de versiones sobre estas prácticas oscuras también sumó repercusiones en la plataforma X, donde el dirigente Ramiro Marra se refirió al folklore esotérico sugiriendo desconfianza hacia quienes se dedican a la magia negra.
Esta revelación mística se produce en paralelo a una seria causa penal que la propia legisladora impulsa en los tribunales de Comodoro Py. La investigación judicial, que actualmente se tramita en el Juzgado Federal Nº 4, indaga sobre el presunto desvío de 29 toneladas de carne premium y el uso de un CUIT fantasma de un jubilado vulnerable para sobrefacturar compras estatales por montos millonarios. Pagano vinculó de forma directa estos ritos y el manejo irregular de las provisiones con el sorpresivo despido masivo del personal civil de la quinta, argumentando que la posterior militarización del predio buscó silenciar a los testigos clave de lo que ocurría puertas adentro de la residencia oficial.
