Bajo el lema central “Cuando el odio avanza, el orgullo en las calles es resistencia” y consignas como “¡El orgullo al poder! ¡El odio al carajo!”, miles de personas se movilizan en el centro porteño.
A raíz del protocolo de seguridad por la inminente visita del papa León XIV, el punto tradicional de encuentro mutó de Plaza de Mayo hacia la Avenida 9 de Julio.
La jornada combina reclamos políticos frente al ajuste estatal con un despliegue cultural masivo que incluye la feria popular y los shows de cierre de María Becerra y La Joaqui.
La Ciudad de Buenos Aires es escenario hoy de la 35° edición de la Marcha del Orgullo LGBTINB+, consolidada históricamente como una de las manifestaciones cívicas por la diversidad más multitudinarias de América Latina. En un contexto marcado por fuertes reclamos al Gobierno nacional ante el vaciamiento de políticas de salud sexual y el aumento de discursos transodiantes, el colectivo vuelve a ganar el espacio público bajo la consigna de no ceder en los derechos conquistados.
Un cambio de recorrido histórico
A diferencia de los últimos años, la movilización de este 2026 debió modificar de forma inédita su punto de partida. Debido al estricto operativo de seguridad montado con 48 horas de antelación por la llegada del papa León XIV, la Plaza de Mayo fue declarada zona estéril. En consecuencia, la Comisión Organizadora de la Marcha del Orgullo (COMO) dispuso el despliegue de la icónica Feria del Orgullo a lo largo de siete cuadras sobre la calle Lima, concentrando a la multitud entre la calle Sarmiento y la Avenida Belgrano.
A partir de las 16:00, las columnas de activistas, las carrozas musicales tradicionales y organizaciones sociales, políticas y de derechos humanos iniciarán su avance por la Avenida de Mayo en dirección al Congreso de la Nación, donde se encuentra montado el escenario principal.
Políticas públicas, memoria y resistencia
En esta 35° edición, la marcha adopta un perfil marcadamente antifascista y antirracista. Entre las demandas impresas en el documento oficial de este año se destacan:
Freno a la violencia: Exigencia inmediata de una Ley Integral Trans y una nueva Ley Antidiscriminatoria.
Emergencia Sanitaria: Reclamo urgente contra el desabastecimiento de insumos básicos de salud y tratamientos para Infecciones de Transmisión Sexual (ITS).
Protección a las niñeces: Rechazo absoluto al DNU presidencial que vulnera los derechos de las niñeces y adolescencias trans, no binaries e intersex.
Reparación histórica: El pedido continuo de subsidios y amparos para travestis y trans adultas mayores.
«La Marcha del Orgullo es una herramienta de lucha y visibilidad frente a cualquier intento de retroceso en nuestros derechos», expresaron portavoces de las organizaciones convocantes, recordando que la fecha —trasladada a noviembre desde 1997— rinde homenaje a la creación de Nuestro Mundo, la primera organización de diversidad sexual en Argentina y la región, fundada el 1 de noviembre de 1967.
Cierre cultural de primer nivel
Además de la manifestación de carácter político, el festival público albergará presentaciones musicales gratuitas que marcarán el pulso festivo de la noche porteña. El escenario Carlos Jáuregui, ubicado frente al parlamento, contará con la conducción de Franco Torchia, Alejandra Malem y Diana Zurco, y coronará la masiva convocatoria con espectáculos en vivo liderados por las populares artistas María Becerra y La Joaqui.
