El exministro de Defensa, que tenía a su cargo esa cartera cuando fue el supuesto envío de armamento, negó haber enviado material bélico para apoyar la represión que consolidó en el poder a Jeanine Añez.
Aguad sostuvo que no solo no se apoyó el golpe, sino que se ayudó a Morales y a su gente. “En un operativo humanitario, la Gendarmería estuvo con su tropa de elite en Bolivia para auxiliar a la embajada argentina y a toda la gente que trabaja allí, incluso se custodió a periodistas argentinos. Además, se le dio asilo a dos funcionarios; uno, el ministro del Interior, nada menos, del gobierno saliente de Bolivia. Todo era una actitud colaborativa con el gobierno de Evo Morales”, afirmó.
Según Aguad, dos episodios prueban lo “cordiales” que eran las relaciones de Macri con el gobierno de Morales. “Un mes antes a estos sucesos [por el viaje de los gendarmes], estuvieron en Bolivia tropas del Ejército Argentino ayudando a apagar un incendio feroz, a pedido del gobierno de Morales. Y antes de todo esto, acordamos con Bolivia para venderle dos aviones Pampa. Eran los primeros Pampa fabricados en Córdoba que se vendían al exterior. Hubo una transacción muy importante, donde nosotros les entregábamos los Pampas y ellos hacían una compensación con gas. Todo eso llevó muchos meses de negociación, con Lopetegui [Gustavo, exsecretario de Energía] por la parte energética y nosotros por la parte de la venta del armamento militar. Finalmente, no les pudimos vender los aviones porque Israel, que nos había vendido a nosotros toda la parte de la aviónica del Pampa, se negó y tenía derecho a hacerlo. Pero está claro que siempre la actitud del gobierno argentino para el gobierno de Bolivia fue de colaboración”, insistió. Por La Nación
