Sin embargo, Beijing desmintió dichas versiones y el vocero del Gobierno de Xi Jinping, Zhao Lijian las calificó como “desinformación”.
Al temor por los posibles vínculos de China con Rusia que podría derivar, se añade la creciente regulación del país sobre diversos sectores de la economía, como el tecnológico, que motivó que el conjunto de empresas que cotizan en el Nasdaq estadounidense perdieran US$ 1,1 billones durante el año pasado.
Además de la regulación de su país de origen, las compañías se enfrentan a un posible retiro de sus papeles en Wall Street.
Amenaza a empresas chinas
La semana pasada, la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC, por sus siglas en inglés) nombró cinco empresas chinas a las que amenazó con retirarlas de los mercados bursátiles por no cumplir con los requisitos de auditoria, lo que generó pánico entre los inversionistas.
La SEC acusó a las empresas de no adherirse a la Ley de Responsabilidad de las Empresas Extranjeras, que le otorga a la entidad reguladora la capacidad de expulsar de las bolsas a las firmas que no permiten que los organismos de control de Estados Unidos inspeccionen sus auditorias financieras.

Sin embargo, las empresas chinas se ven en una encrucijada ya que el Gobierno de Beijing prohíbe que desde el extranjero controlen las auditorias de las firmas locales.
Toda la situación derivó a que el banco JP Morgan redujera el pasado lunes la calificación de las acciones de gigantes tecnológicos como Alibaba y JD.com.
“Debido a los crecientes riesgos geopolíticos y macroeconómicos, creemos que un gran numero de inversores globales se encuentran en el proceso de reducir su exposición al sector de internet de China, lo cual provoca significantes fugas de fondos del sector”
“Debido a los crecientes riesgos geopolíticos y macroeconómicos, creemos que un gran numero de inversores globales se encuentran en el proceso de reducir su exposición al sector de internet de China, lo cual provoca significantes fugas de fondos del sector”, señaló un análisis de la entidad difundido por Bloomberg.
Otro factor que impulsaron las pérdidas de los papeles chinos, fue la decisión del Banco Central de China de mantener sin modificaciones sus tasas de interés de referencia.
La gran mayoría de los economistas esperaba un recorte de dichas tasas para estimular una economía china que muestra signos de ralentización que podría agravarse por el rebrote de coronavirus que afectó al país en los últimos días, y que ya provocó masivos confinamientos.
En lugar de ello, la entidad monetaria decidió inyectar un total de US$ 15.700 millones al sistema financiero.
