Sueño y edad: su relación y cómo nos afecta?

El sueño es preciado para todos; nos ayuda a sentirnos mejor, regenera el cuerpo y mejor nuestro aprendizaje al fijar lo que realmente es importante.

Con los años, la calidad de nuestro sueño cambia y a veces no entendemos si es normal o sucede algo extraño, pero dar vueltas por la cama o despertar varias veces es completamente normal.

Una parte de este cambio es la pérdida de melatonina, la hormona que regula nuestro sueño y disminuye entre los 35 y 40 años igual que las demás hormonas en nuestro organismo.

Pero que esto suceda, no significa que no puedas recuperar el control de tu ciclo de sueño y descansar de manera normal. Muchas veces, el no poder dormir es por dolor, necesidad de ir al baño o alguna otra molestia física.

Además la mayoría de los cambios significativos en el sueño ocurren después de los 60 años, por lo que hay tiempo para que generes una rutina y encuentres los porqués de que tu sueño no sea el adecuado.

Prueba lo siguiente:
  1. ¿Tomas medicamento? Consulta a tu médico para que despeje tus dudas. Algunas medicinas alteran el ciclo del sueño.
  2. No tomes líquidos al menos unas 2 horas antes de ir a la cama. Con la edad, nuestra capacidad de retener líquidos disminuye y provoca que te levantes más por la madrugada.
  3. Si tienes dolor, también debes ver a tu médico para que te diagnostique y te de el tratamiento adecuado, tal vez sigas despetando, pero menos dolor significará que duermas más rápido.
  4. Limita las siestas. Si eres de las personas que les gusta tomar siestas para mejorar tu desempeño o productividad durante el día, hazlas más cortas. Si notas que dormir en la tarde te dificulta conciliar el sueño en la noche, suprímelas.
  5. La melatonina es una hormona que se libera con la oscuridad, aumenta cuando se hace más oscuro, así que si tienes un ambiente oscuro o al menos limitas el uso de la luz, será más fácil conciliar el sueño.
  6. Si sigues con problemas para conciliar el sueño, tu médico es que pueda recetarte melatonina; la hormona del sueño se produce de manera sintética y puede ser un auxiliar para dormir si es necesario, pero recuerda que el médico es el único que puede aconsejarte cuánto debes tomar.
  7. Crea rutinas. Enséñale a tu cerebro a dormir creando rutinas de noche como leer, tomar un baño, meditar, etc.

Recuerda que la pérdida de sueño es completamente normal con los años, pero siempre puedes recuperar tu descanso si eres disciplinado.

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