El Consejo Directivo de la central obrera se reúne de urgencia para decidir si lanza una medida de fuerza de 24 horas. El objetivo es coincidir con el tratamiento del proyecto oficial en la Cámara de Diputados.
La Confederación General del Trabajo (CGT) atraviesa horas decisivas. Este lunes 16 de febrero, su cúpula directiva mantendrá un encuentro urgente en la histórica sede de Azopardo con un único punto en el orden del día: la convocatoria a un nuevo paro general de 24 horas.
El detonante: El debate parlamentario
La decisión de adelantar la reunión se precipitó luego de que la reforma laboral obtuviera media sanción en el Senado. Los sectores más combativos de la central presionan para que el cese de actividades se realice en simultáneo con la sesión de la Cámara de Diputados, buscando frenar definitivamente una iniciativa que consideran un retroceso en los derechos adquiridos.
Puntos clave de la discordia
Desde la central obrera, advierten que el proyecto oficial introduce cambios que afectan directamente la estabilidad y el financiamiento sindical:
–Nuevo sistema de indemnizaciones: Cambios profundos en el cálculo y pago de los despidos.
–Flexibilización: Modificaciones en el período de prueba, vacaciones y jornadas laborales.
–Derecho a huelga: Límites a las protestas y asambleas, punto que la CGT planea judicializar si se aprueba.
Entre la negociación y el conflicto
Aunque existe consenso sobre el rechazo a la ley, la interna de la CGT muestra matices. Mientras los gremios de transporte y energía empujan por un paro total, otros sectores de la mesa chica han intentado postergar el conflicto mediante negociaciones con gobernadores para modificar artículos específicos, como los referidos a los aportes sindicales y obras sociales.
Sin embargo, el fracaso de algunas gestiones políticas y la inminencia del tratamiento en Diputados parecen haber agotado el tiempo de espera. «La conflictividad va a crecer si no hay cambios reales en el proyecto», advierten voceros gremiales.
Qué esperar del lunes
Se espera que tras la reunión, los triunviros de la central brinden una conferencia de prensa. De confirmarse la medida, sería el tercer paro general que enfrenta la actual administración, marcando un punto de inflexión en la relación entre el Gobierno y el movimiento obrero organizado.
