Parálisis total en los puertos argentinos: un paro por tiempo indeterminado de prácticos frena el comercio exterior y afecta a más de 140 buques cargueros. La medida de fuerza, que mantiene en vilo a las principales terminales marítimas y fluviales del país, fue lanzada en estricto rechazo al Decreto 690/2026 emitido por el Poder Ejecutivo. La normativa oficial desregula por completo el servicio de practicaje y pilotaje con el objetivo de reducir los costos logísticos del comercio exterior, lo cual desató la inmediata reacción gremial.
Alerta máxima en las terminales exportadoras
La huelga nacional es impulsada principalmente por la Asociación Profesional de Capitanes y Baqueanos Fluviales de la Marina Mercante, junto a la Cámara de Practicaje y la Asociación Civil de Prácticos. Los trabajadores, responsables esenciales de guiar y maniobrar los buques de gran porte en los canales y zonas portuarias del país, argumentan que la reforma es «abusiva e inconstitucional». Advierten que la flexibilización de los requisitos de contratación pone en riesgo directo la seguridad náutica de los ríos y la soberanía del control logístico.
El impacto afecta severamente la Hidrovía Paraná-Paraguay y terminales estratégicas:
Complejo Agroexportador del Gran Rosario: San Lorenzo, Timbúes y Puerto General San Martín sufren las mayores demoras en la exportación de granos.
Puertos de la Provincia de Buenos Aires: Totalmente frenados los puertos de La Plata, Bahía Blanca, Quequén, Dock Sud y Zárate-Campana.
Distribución Energética: Los muelles de Campana, Arroyo Seco y Caleta Córdova en Chubut reportan interrupciones en la carga de crudo hacia refinerías.
Intimación oficial y desvío de buques
Para frenar las pérdidas millonarias en divisas, la Prefectura Naval Argentina envió cédulas de intimación perentoria a más de 500 profesionales habilitados. La autoridad marítima les exige retomar de forma inmediata sus tareas bajo la advertencia de iniciar sumarios administrativos o radicar denuncias penales, recordando que el practicaje es considerado un servicio público por ley.
A raíz de la incertidumbre, el Centro de Navegación alertó que numerosas agencias marítimas ya comenzaron a redireccionar sus operaciones programadas hacia el puerto de Montevideo en Uruguay y terminales del sur de Brasil, restándole competitividad y divisas clave a la economía argentina. Mientras el Gobierno insiste en eliminar barreras regulatorias para achicar el «costo argentino», los gremios aseguran que no levantarán la huelga hasta abrir una mesa de negociación formal. El sector mantiene guardias mínimas estrictas exclusivamente para buques de gas licuado y petróleo para evitar el desabastecimiento interno de combustibles.
