BE’ER SHEVA, ISRAEL – En una peligrosa escalada del conflicto regional, una importante planta química en la zona industrial de Neot Hovav, cerca de Be’er Sheva, fue alcanzada por misiles disparados desde Irán el domingo 29 de marzo de 2026. El ataque ha provocado incendios masivos y una posible fuga de materiales peligrosos, lo que obligó a las autoridades israelíes a ordenar evacuaciones de emergencia en las áreas circundantes.
Detalles del Ataque
Según reportes iniciales, al menos dos misiles balísticos iraníes lograron evadir los sistemas de defensa y golpearon directamente las instalaciones industriales. La Guardia Revolucionaria de Irán confirmó el uso de misiles de precisión, afirmando que la operación fue una respuesta a ataques previos de Israel contra su infraestructura industrial el pasado viernes.
–Ubicación: Zona industrial de Neot Hovav y áreas próximas a Be’er Sheva.
–Impacto: Se reportó un gran cráter en una carretera de salida y daños estructurales severos en la planta.
–Víctimas: La Policía de Israel ha confirmado de forma preliminar al menos seis víctimas, aunque las tareas de rescate continúan bajo protocolos de materiales peligrosos.
Emergencia Química y Evacuaciones
El mayor temor de las autoridades es la formación de una nube tóxica debido a la combustión de químicos almacenados. Equipos de especialistas en materiales peligrosos (Hazmat) se encuentran en el lugar trabajando para contener las fugas y mitigar el riesgo de contaminación ambiental. Los residentes de las zonas aledañas han recibido instrucciones de permanecer en espacios cerrados o evacuar de inmediato según la dirección del viento.
Contexto de la Escalada
Este bombardeo ocurre en el marco de una guerra abierta iniciada a finales de febrero de 2026. Mientras que Irán ha intensificado sus ataques con misiles y drones, grupos aliados como los rebeldes hutíes de Yemen también han comenzado a lanzar ofensivas contra objetivos sensibles en territorio israelí. Por su parte, Israel y Estados Unidos han respondido con incursiones aéreas sobre puntos estratégicos de almacenamiento de combustible en Teherán.
La comunidad internacional observa con preocupación este ataque a infraestructuras civiles e industriales, que eleva la tensión a niveles máximos ante el riesgo de un desastre ecológico de gran magnitud en el sur de Israel.
