Con más del 87% de las actas procesadas por la ONPE, la candidata derechista mantiene una leve ventaja en el conteo oficial, pero las proyecciones de conteo rápido vaticinan una inminente reversión en favor del líder de izquierda.
El destino político de Perú vuelve a quedar suspendido en una tensa agonía. La jornada del balotaje presidencial celebrada este domingo 7 de junio cerró con un escenario de empate técnico absoluto entre la conservadora Keiko Fujimori (Fuerza Popular) y el izquierdista Roberto Sánchez (Juntos por el Perú). El país entero aguarda el conteo de las últimas actas oficiales para definir quién gobernará en el periodo 2026-2031.
Según el último reporte emitido por la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) al 87,6% de las actas computadas, Fujimori lidera el escrutinio oficial con el 50,83% de los votos válidos, frente al 49,16% de Sánchez. No obstante, los analistas recuerdan que los primeros datos cargados corresponden mayoritariamente a Lima Metropolitana y grandes centros urbanos, bastiones históricos del fujimorismo.
Las proyecciones anticipan un vuelco electoral
Pese a la ventaja parcial en el voto oficial, las encuestadoras privadas encendieron las alarmas en el búnker de Fuerza Popular. Las muestras de conteo rápido publicadas al cierre de las urnas proyectan una victoria milimétrica para la izquierda una vez que ingrese el voto de las zonas rurales y del «Perú profundo»:
- El conteo rápido de Ipsos otorgó un 50,3% a Roberto Sánchez frente a un 49,7% a Keiko Fujimori.
- La proyección de Datum Internacional sitúa a Sánchez con un 50,14% y a Fujimori con un 49,86%.
Esta es la cuarta vez que Keiko Fujimori, de 51 años, compite en una segunda vuelta presidencial. En sus intentos previos (2016 y 2021) el margen de derrota fue de apenas 40.000 votos, un fantasma que vuelve a sobrevolar los cuarteles de su partido. Del otro lado, Roberto Sánchez, psicólogo de 57 años y exministro, se presenta como el heredero político del encarcelado expresidente Pedro Castillo, concentrando un masivo apoyo en el sur andino y el sector agrario.
Llamado a la calma y defensa del voto
Ante la ínfima diferencia que separa a ambos proyectos políticos radicalmente opuestos, los dos candidatos hicieron declaraciones públicas llamando a la prudencia y convocando a sus personeros a defender cada sufragio.
«Nos encontramos en un empate técnico. Sería irresponsable definir el resultado en base a una muestra. Serán días largos hasta conocer al ganador con fe», declaró Keiko Fujimori desde Lima.
Por su parte, Roberto Sánchez ratificó su optimismo y exigió el respeto absoluto a la voluntad popular: «Vamos a defender el voto popular hasta el último rincón de la patria», aseveró.
Las autoridades electorales informaron que el repliegue de las actas rurales y de los votos en el extranjero tomará varios días. El país, que arrastra una severa crisis institucional de una década con ocho presidentes en su haber, se enfrenta ahora a un nuevo y prolongado proceso de recuento voto a voto que medirá su madurez democrática.
