Crisis en el transporte: empresas de colectivos del AMBA reducen frecuencias por el fuerte aumento del gasoil

A partir de este miércoles 1 de abril de 2026, las líneas de jurisdicción nacional y provincial operarán con menos unidades en la calle. Las cámaras empresarias advierten que el sistema está «en serio riesgo» ante el desfasaje de costos.

El inicio de abril trae una nueva complicación para los millones de pasajeros que utilizan el transporte público en el Área Metropolitana de Buenos Aires. Tras un comunicado conjunto, las cámaras que agrupan a las empresas de colectivos anunciaron una reducción generalizada en la frecuencia de los servicios debido al incremento desmedido en el precio del gasoil y la falta de actualización de los subsidios e ingresos necesarios para cubrir la operación.

Según indicaron desde el sector, la medida es una respuesta a la «imposibilidad de sostener los niveles habituales de prestación» en el actual contexto económico. Los empresarios apuntan contra las autoridades nacionales y provinciales por no haber dado respuesta a los reclamos para recomponer la ecuación económica del sistema, que hoy se ve golpeada por un combustible que acumula subas constantes en lo que va del año.

Un escenario de subas constantes

La decisión de recortar servicios coincide con un nuevo esquema tarifario que entró en vigencia este mes. En la Ciudad de Buenos Aires, el boleto mínimo de colectivo ya supera los $700, mientras que en distintos puntos de la Provincia y el Gran La Plata los valores escalan hasta los $1.266 según el recorrido. A pesar de estos aumentos, las prestatarias aseguran que los ingresos siguen siendo insuficientes frente a la suba del diésel y otros insumos operativos.

Impacto en los usuarios

La reducción de frecuencias afectará principalmente los tiempos de espera en las paradas, especialmente fuera de las horas pico, ya que las empresas buscan priorizar las unidades en los momentos de mayor demanda para evitar un colapso total. «La medida busca evitar un colapso mayor en la operación», señalaron las cámaras, reconociendo el perjuicio directo para el usuario.

El conflicto se suma a los incrementos en otros medios de transporte y servicios vinculados:

Subtes: La tarifa básica en la red de CABA alcanzó los $1.414 para quienes poseen la tarjeta SUBE registrada.

Peajes: Las autopistas del AMBA también aplican subas, con valores que en hora pico superan los $5.900.

Por el momento, no hay una fecha definida para la normalización del servicio, ya que las empresas condicionan la vuelta a la frecuencia habitual a una recomposición urgente de los recursos por parte del Estado.

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