Entró en vigencia el segundo tramo del esquema de actualización programado por la Secretaría de Transporte. El boleto de colectivo nacional sube un 2%, mientras que los trenes metropolitanos registran un incremento del 12,9%. Los usuarios sin la tarjeta SUBE registrada pagarán tarifas duplicadas.
A partir de las primeras horas de este lunes 15 de junio, viajar en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) es más caro. El Gobierno nacional implementó la segunda etapa del ajuste tarifario definido a comienzos de mayo a través de la Secretaría de Transporte, afectando el presupuesto diario de millones de trabajadores y estudiantes que se desplazan entre la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
La actualización aplica un incremento del 2% para los colectivos de jurisdicción nacional (aquellos cuyas líneas van de la 1 a la 199) y un fuerte salto del 12,9% en el servicio ferroviario de las siete líneas metropolitanas.
El nuevo cuadro tarifario para colectivos
Para aquellos pasajeros que cuenten con la tarjeta SUBE debidamente registrada a su nombre, los precios según las secciones de kilometraje se estructuran de la siguiente manera:
- De 0 a 3 kilómetros (Boleto mínimo): $728,28
- De 3 a 6 kilómetros: $835,32
- De 6 a 12 kilómetros: $952,00
- De 12 a 27 kilómetros: $1.075,37
- Más de 27 kilómetros: $1.227,76
En contrapartida, quienes utilicen plásticos sin nominalizar o sin registrar sufrirán una fuerte penalización económica, con tarifas que oscilarán entre un mínimo de $1.456,56 y un techo de $2.455,52 por viaje.
Las tarifas en los trenes metropolitanos
El servicio de trenes sufrió el ajuste porcentual más alto de la jornada. La escala para las líneas Roca, Mitre, Sarmiento, San Martín, Belgrano Sur, Belgrano Norte y Urquiza quedó fijada así con SUBE registrada:
- Primera sección (Boleto mínimo): $350,00
- Segunda sección (De 12 a 24 kilómetros): $470,00
- Tercera sección (Más de 24 kilómetros): $590,00
Este nuevo aumento se ejecuta bajo el argumento oficial de reordenar las cuentas del Estado y reducir de forma paulatina los subsidios estatales. Sin embargo, la medida se concreta en medio de un escenario de conflicto latente con la Unión Tranviarios Automotor (UTA), cuyos representantes advierten un retraso salarial cercano al 15% para los choferes del sector.
La presión sobre el bolsillo de los usuarios no dará tregua en el corto plazo. De acuerdo con las resoluciones vigentes, para el próximo miércoles 1° de julio se prevé un nuevo ajuste indexado que tomará como base la inflación de mayo calculada por el INDEC más un dos por ciento adicional, lo que empujará el boleto mínimo por encima de los $820 en la Capital y superará los $1.059 en las líneas provinciales de Buenos Aires.
