El Gobierno nacional oficializó la concesión de la Vía Navegable Troncal al consorcio belga-argentino. Prometen una rebaja inicial del 13,5% en las tarifas de peaje y obras clave para llevar el calado a 40 pies.
El Gobierno nacional selló la privatización más estratégica y de mayor volumen económico de su administración al adjudicar de manera definitiva la modernización, ampliación y mantenimiento de la Hidrovía Paraná-Paraguay. A través de la Resolución 36/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN), publicada este viernes en el Boletín Oficial, el consorcio integrado por la multinacional belga Jan De Nul y la empresa argentina Servimagnus tomó formalmente el control de la Vía Navegable Troncal (VNT) por los próximos 25 años.
El corredor fluvial es una infraestructura crítica para la economía nacional, ya que concentra el 80% del comercio exterior argentino, conecta a unas 60 terminales portuarias y opera bajo un esquema de riesgo empresario, financiado exclusivamente mediante el cobro de peajes sin requerir subsidios estatales.
Menores costos logísticos y obras de profundización
La propuesta del consorcio ganador contempla una baja inicial de las tarifas de peaje del 13,5%, reduciendo el costo actual de USD 4,30 a USD 3,80 por tonelada de registro neto (TRN). Desde el Ministerio de Economía, conducido por Luis Caputo, estimaron que este recorte generará un ahorro logístico sistémico de entre USD 375 millones y USD 456 millones anuales para el sector agroexportador, potenciando la competitividad de los puertos del Gran Rosario y el litoral.
El plan de obras se ejecutará en etapas escalonadas:
Etapa 0 (Meses 1 a 12): Trabajos de dragado de mantenimiento inmediato para conservar los parámetros actuales de navegabilidad.
Etapa 1 (Años 1 a 2): Profundización del Río de la Plata a 36 pies y de tramos de la ruta Guazú Bravo a 34 pies.
Etapa 2 (Años 2 a 3): Ejecución de la fase principal de obras para llevar el tramo del Río Paraná hasta Timbúes a 40 pies y el Río de la Plata a 39 pies.
Con estas metas de calado, los buques oceánicos de gran porte podrán completar sus cargas al máximo de su capacidad en los puertos de origen, evitando escalas costosas en terminales extranjeras y optimizando la cadena productiva internacional.
Una definición técnica sin impugnaciones jurídicas
La licitación pública concluyó luego de un empate en la oferta económica base presentada por las firmas precalificadas. Sin embargo, Jan De Nul —asociada en un 60/40 con Servimagnus— logró destrabar el orden de mérito al imponerse en la calificación técnica (66,2 puntos frente a los 42,14 de su competidora DEME NV), respaldada por su vasta experiencia previa operando el dragado de la vía fluvial.
A diferencia de tramos anteriores del proceso, el cierre de la adjudicación no registró impugnaciones válidas por parte del resto de los competidores. La brasileña DTA Engenharia Ltda. había quedado descalificada tempranamente por no presentar la garantía de oferta obligatoria, mientras que los recursos administrativos presentados por la también belga DEME fueron desestimados por el Ministerio de Economía por no cumplir con los requisitos del pliego licitatorio.
Respaldo del sector productivo y metas de seguridad
El avance del proceso licitatorio contó con una auditoría global de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), garantizando los estándares internacionales de transparencia. Además, recibió el apoyo explícito del «Círculo Rojo» agroindustrial, incluyendo a la Bolsa de Comercio de Rosario, la Cámara de Puertos Privados Comerciales y la Unión Industrial Argentina (UIA).
Más allá de las ventajas operativas y comerciales, las autoridades nacionales destacaron que la concesión obligará a la incorporación de tecnología de última generación en materia de balizamiento y monitoreo naval. El objetivo oficial busca fortalecer los controles de tráfico sobre las aguas del Paraná para combatir actividades ilícitas y el narcotráfico en la región de manera coordinada, bajo el rol del Estado como único ente fiscalizador y regulador de la autopista fluvial.
