Un informe del Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA) encendió las alarmas del sector. Las ventas de leche, yogures y postres acumulan una baja del 1,4% en lo que va de 2026 debido a la pérdida del poder adquisitivo de los hogares.
El mercado interno de productos lácteos sumó un nuevo capítulo negativo en su tendencia recesiva. Durante el mes de mayo, el consumo de lácteos registró una caída del 1,8% frente a abril, mientras que en la medición del promedio diario la contracción alcanzó un preocupante 5%. La persistencia de la inflación en alimentos y el incremento de tarifas fijas continúan erosionando la capacidad de compra de las familias, que se ven obligadas a recortar productos esenciales de la canasta básica.
Los datos relevados por el OCLA exponen un panorama complejo también en términos interanuales. Al comparar mayo de 2026 con el mismo mes del año pasado, el volumen de ventas retrocedió un 0,8%. Con este resultado, el acumulado de los primeros cinco meses del año cierra con una baja consolidada del 1,4% en volumen general, cifra que se estira al 1,6% si el desempeño sectorial se evalúa específicamente en litros de leche equivalente.
Cambio de hábitos y segundas marcas
La brecha entre los salarios y el costo de vida modificó drásticamente la conducta de los consumidores en las góndolas. Desde el sector industrial explican que el fuerte peso que hoy representan las tarifas de servicios públicos y el transporte dentro del presupuesto mensual deja un margen mínimo para la alimentación. Como consecuencia directa, prolifera la sustitución de segundas o terceras marcas, el consumo de alimentos alternativos (como bebidas a base de suero o sustitutos de queso rallado) y el crecimiento de canales informales de comercialización que preocupan a las empresas formales.
El impacto, sin embargo, no afecta a todas las categorías por igual:
- Yogures y postres: Se consolidan como los productos más relegados por las familias cuando el dinero no alcanza. Acumulan una retracción del 3,4% en lo que va del año.
- Leches fluidas y saborizadas: Siguen mostrando dificultades extremas para recuperar los niveles históricos de consumo.
- Quesos: Es el único segmento que logra sostenerse e incluso mostrar leves mejoras mensuales e interanuales. No obstante, las cámaras industriales advierten que este fenómeno está motorizado casi exclusivamente por agresivas promociones, descuentos masivos y una fuerte competencia de precios a la baja entre las marcas.
La persistente caída despierta preocupación no solo en términos comerciales y de sustentabilidad para los productores de la cadena lechera, sino también en el ámbito sanitario. Al tratarse de alimentos de primera necesidad con un rol clave en el desarrollo infantil, el persistente ajuste en el consumo de lácteos amenaza con consolidar un severo deterioro nutricional en los sectores más vulnerables de la población.
