La cadena de pagos en el sector comercial y empresarial sumó una nueva señal de alerta. Durante el último mes, los cheques rechazados registraron un incremento del 6,6%, reflejando las crecientes dificultades que enfrentan las pequeñas y medianas empresas para cubrir sus obligaciones financieras de corto plazo.
De acuerdo con los últimos datos sectoriales, la principal causa detrás de este salto es la falta de fondos en las cuentas bancarias. Analistas del mercado financiero local asocian este comportamiento con la persistente caída en los niveles de consumo y una marcada desaceleración de la actividad económica, factores que redujeron de forma drástica la liquidez disponible en las empresas.
A este escenario se suma el costo del financiamiento. Ante la imposibilidad de recurrir al crédito bancario tradicional debido a las altas tasas de interés, muchas firmas se vieron obligadas a estirar los plazos de pago, una estrategia que terminó impactando directamente en el índice de morosidad bancaria.
Desde los principales sectores productivos advierten que, si la actividad no muestra signos de reactivación en el corto plazo, la cadena de pagos podría tensarse aún más durante el próximo trimestre, afectando especialmente a los proveedores de insumos y servicios intermedios.
