Informe Latinobarómetro 2025-2026: Ninguna democracia consolidada, alto descontento con el Estado y un giro pragmático en la región

El informe regional 2025-2026 revela que, a pesar del descontento generalizado con los servicios del Estado y el giro pragmático de los votantes hacia opciones de derecha y extrema derecha, la ciudadanía latinoamericana mantiene firme su demanda de democracia y elecciones libres.

Se aplicaron más de 19.000 entrevistas presenciales en 17 países de la región durante el primer semestre de 2026.

Ciudad de México/ Santiago de Chile — La Corporación Latinobarómetro ha publicado su esperado informe anual correspondiente al período 2025-2026, titulado «¿La crisis de la democracia liberal?». A tres décadas de monitoreo continuo en la región (1995-2026), el estudio examina cómo las secuelas de la pandemia, la agitación geopolítica internacional y las crisis económicas han transformado el mapa político latinoamericano.

El informe destaca que, si bien la democracia liberal tradicional nunca ha estado plenamente instalada ni consolidada en América Latina, la ciudadanía no ha renunciado a su valor fundamental. Tras tocar fondo entre 2018 y 2023, el apoyo global a la democracia se ha recuperado y estabilizado en un 52%, demostrando una notable capacidad de supervivencia frente al fracaso de las administraciones anteriores.

Uno de los hallazgos centrales del documento es el profundo vuelco electoral hacia la derecha y la extrema derecha registrado en al menos 11 países en menos de dos años. Para los autores, este fenómeno no representa una conversión ideológica de la sociedad, sino un voto de castigo y un pragmatismo instrumental: los pueblos, hartos de la inseguridad, el estancamiento económico y la falta de respuestas estatales, optan por alternativas disruptivas «fuera de la caja» para ver si logran solucionar sus demandas urgentes.

Asimismo, el Latinobarómetro pone la lupa sobre el deterioro institucional: el 73% de los latinoamericanos siente que el Estado hace poco o nada por ellos, y la confianza en los partidos políticos se desploma al 15%. Sin embargo, las elecciones continúan consolidándose como el pilar de legitimidad más fuerte de la región (74%), evidenciando que, aunque los ciudadanos lidian con altas tasas de desconfianza y un 52% admite que toleraría un gobierno no democrático si este resuelve sus problemas, la soberanía popular a través de las urnas sigue siendo irrenunciable

El informe concluye que el futuro de la democracia en América Latina y el mundo depende de líderes capaces de responder de manera efectiva a la demanda de derechos y libertades, superando la ambigüedad informativa y regulando los nuevos riesgos tecnológicos y la desinformación que amenazan la convivencia pacífica.

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