Menopausia y salud metabólica: por qué el aumento de peso va mucho más allá de la estética

Un reciente estudio nacional denominado Salud Metabólica y transición reproductiva, realizado a 800 mujeres argentinas de entre 40 y 65 años, reveló que la transición hacia la menopausia es un punto bisagra para el bienestar futuro. Presentado en el marco del Día Mundial de la Menopausia, el informe destaca que el 83% de las encuestadas considera que cuidar la salud hoy es clave para una buena longevidad, mientras que 6 de cada 10 buscan transformar integralmente su estilo de vida.

Sin duda, los cambios corporales ocupan un lugar central en esta etapa. El 71% de las participantes señaló que el aumento de peso, la dificultad para mantenerlo y las modificaciones en la distribución de la grasa son sus principales preocupaciones. A esto se suman la falta de energía (54%) y los cambios de humor o ansiedad (49%).

Los expertos coinciden en que el cuerpo experimenta una redistribución de la grasa hacia la zona abdominal que a menudo genera frustración. Por ello, la Dra. Virginia Busnelli y la Dra. Paola Harwicz enfatizan la necesidad de un abordaje integral y personalizado que incluya alimentación, actividad física y factores metabólicos, estableciendo objetivos realistas con acompañamiento profesional.

El estigma del tratamiento y la barrera de la autoculpa

A pesar de que el asesoramiento médico es la voz más influyente para las mujeres, persisten mitos y prejuicios. El 40% de las encuestadas atribuye las dificultades para controlar el peso a una falta de voluntad o disciplina personal, ignorando los cambios hormonales subyacentes. Además, 1 de cada 3 considera erróneamente que cualquier esfuerzo por perder peso es inútil en esta fase.

Cuando se evalúan tratamientos farmacológicos, el panorama muestra desinformación y temores como el «efecto rebote» o el costo económico (mencionado por el 40,2%). Frente a esto, la evidencia científica aporta optimismo. El estudio STEP UP demostró que el uso de semaglutida (Wegovy) ayuda a reducir significativamente el peso (alrededor del 20%) y el perímetro de la cintura (más del 15%) tanto en la pre, peri y posmenopausia, permitiendo que casi la mitad de las pacientes pasen de la categoría de obesidad a sobrepeso o peso normal.

Más allá de la balanza: el riesgo cardiovascular

La transición menopáusica también impacta de forma directa en el sistema cardiometabólico. Al 47% de las mujeres le preocupa la presión arterial o el colesterol, y al 40% el riesgo de infarto (cifra que trepa al 61% entre quienes están preocupadas por el peso). Los profesionales advierten que esta etapa es una oportunidad ideal para realizar chequeos amplios y preventivos, rompiendo la brecha de comunicación, ya que un 37% de las mujeres con problemas cardiovasculares recientes reportó no haber sido advertida por su médico.

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