Un terremoto político sacudió los Balcanes este domingo 25 de octubre. Tras casi dos años de masivas protestas en las calles, la Lista Estudiantil consiguió una histórica victoria en las elecciones parlamentarias anticipadas de Serbia. El propio expresidente y líder del partido populista de derecha SNS, Aleksandar Vucic, debió salir a reconocer públicamente la derrota de su espacio luego de catorce años de control político absoluto en el país.
El escrutinio preliminar arroja un panorama contundente: la Lista Estudiantil se encamina a controlar una mayoría absoluta de entre 135 y 140 escaños en la Asamblea Nacional, de un total de 250 bancas. En contraposición, el oficialista Partido Progresista Serbio quedó relegado a unas 105 bancas, perdiendo la hegemonía que ostentaba desde 2012. La histórica jornada electoral estuvo empujada por una participación ciudadana masiva que rozó el 70%, la cifra más alta registrada en la nación balcánica desde la disolución de Yugoslavia en 1992.
De las calles a las urnas: el origen de la marea juvenil
La victoria de esta plataforma heterogénea y sin liderazgos tradicionales es la culminación de un proceso de indignación popular que estalló en noviembre de 2024. En aquel momento, la caída de una marquesina de hormigón en la estación de trenes de la ciudad de Novi Sad se cobró la vida de 16 personas. La juventud universitaria se puso a la cabeza de las manifestaciones, denunciando que la tragedia fue la consecuencia directa de la corrupción institucional, el amiguismo y las licitaciones públicas fraudulentas del gobierno de Vucic.
Lo que inició como un reclamo focalizado de justicia mutó velozmente en un movimiento nacional en defensa del Estado de derecho que llegó a movilizar a 150.000 personas en la capital, Belgrado. Ante la insostenible presión civil, Vucic se vio forzado en septiembre pasado a disolver el Parlamento y convocar comicios anticipados, renunciando incluso a la presidencia para postularse como primer ministro en un intento desesperado por revalidar su mandato. La estrategia falló frente al voto castigo de la ciudadanía.
Un Parlamento de ciudadanos comunes
La conformación de la Lista Estudiantil rompe con todos los moldes de la política europea tradicional. Al carecer de una estructura partidaria clásica, su lista de 250 candidatos está integrada por profesionales de la sociedad civil: profesores universitarios, médicos, científicos, agricultores, artistas y figuras populares como la leyenda del básquet Dejan Bodiroga.
«Los estudiantes ganaron y, con ellos, también gana la esperanza de que Serbia sea un país de justicia, libertad y dignidad», celebró Radomir Saicic, profesor de química y uno de los principales candidatos de la lista ciudadana. Entre los pilares programáticos de la fuerza ganadora se destacan el combate frontal a la corrupción pública, la reforma de los medios de comunicación estatales para liberarlos del control político, y la devolución de la plena autonomía al Poder Judicial y a la Fiscalía General.
Celebración popular y desafíos futuros
Apenas una hora y media después del cierre de los colegios electorales, cuando Vucic admitió públicamente que su bloque había perdido las elecciones, las principales avenidas de Belgrado se transformaron en un escenario de festejos. Miles de jóvenes salieron a la Plaza Slavija y a las inmediaciones de la Comisión Electoral entre abrazos, fuegos artificiales y bocinazos para cantar el fin de una era. No obstante, también se registraron momentos de fuerte tensión y choques aislados con la policía antidisturbios en los alrededores del Parlamento.
Los representantes de la Lista Estudiantil hicieron un llamado urgente a la calma y a defender el triunfo con dignidad de manera pacífica, mientras sus voluntarios continúan custodiando el tramo final del escrutinio. La nueva etapa política abre grandes incógnitas sobre cómo este frente civil articulará la gestión cotidiana del Estado y cuál será su postura definitiva en materia de relaciones exteriores, un terreno donde Vucic mantuvo durante años un delicado equilibrio entre las intenciones de adhesión a la Unión Europea y una estrecha alianza histórica con Rusia. Por lo pronto, la juventud serbia ha demostrado que el mapa político de su país ya no volverá a ser el mismo.
Datos clave del proceso electoral
Fuerza ganadora: Lista de los Estudiantes con una proyección de 135 a 140 escaños.
Fuerza derrotada: Partido Progresista Serbio (SNS) (Centro-derecha/Derecha populista) con 105 escaños.
Participación ciudadana: Cercana al 70%, un récord que no se alcanzaba desde el año 2000 tras la caída de Slobodan Milošević.
Detonante de la crisis: El derrumbe en la estación ferroviaria de Novi Sad en 2024 que dejó 16 fallecidos
