BRASILIA – En una jornada marcada por una intensa polarización política y un cierre de votación bajo extrema paridad, Luiz Inácio Lula da Silva fue reelecto como presidente de Brasil. Con el 51,76% de los votos válidos en el balotaje, el líder del Partido de los Trabajadores (PT) consolidó una remontada histórica frente al senador derechista Flávio Bolsonaro (Partido Liberal), quien obtuvo el 48,24% según datos del Tribunal Superior Eleitoral (TSE) procesados con el 99,77% del escrutinio.
Esta victoria sitúa a Lula da Silva en una posición inédita en la historia democrática del país, al alcanzar de forma oficial un cuarto mandato presidencial no consecutivo. El actual mandatario brasileño gobernó previamente durante los periodos de 2003-2007 y 2007-2011, antes de asumir su tercer ciclo en enero de 2023.
El desarrollo de un balotaje infartante
La elección de este domingo 25 de octubre de 2026 se caracterizó por un conteo «voto a voto». En las primeras horas de la difusión de datos parciales, Flávio Bolsonaro (hijo del expresidente Jair Bolsonaro) lideró momentáneamente la tendencia, replicando parte del escenario de la primera vuelta del 4 de octubre, en la cual se había impuesto en primer lugar con el 47,03% de las preferencias frente al 45,16% de Lula.
Sin embargo, a medida que avanzó la totalización de las mesas de las regiones del nordeste y de los grandes centros urbanos, Lula da Silva logró revertir la diferencia en el tablero general. El resultado definitivo fue proyectado inicialmente por firmas de estadística y posteriormente ratificado de forma matemática por las autoridades electorales a nivel nacional.
Incidentes y extensión horaria
La jornada civil no estuvo exenta de complicaciones logísticas. Ante reiteradas denuncias por parte de los comandos de campaña sobre dificultades y bloqueos en los sistemas de transporte público urbano en diferentes localidades, la Justicia Electoral, mediante una resolución validada en el ámbito del Supremo Tribunal Federal (STF), decretó una prórroga extraordinaria de dos horas. De este modo, las urnas electrónicas permanecieron habilitadas hasta las 19:00 horas (hora de Brasilia) en todo el territorio brasileño, demorando consecuentemente el inicio de la carga del cómputo oficial.
Tras la confirmación de las proyecciones del escrutinio, Lula da Silva asumirá formalmente el cargo el 5 de enero de 2027 en la capital de Brasilia, dando inicio a un nuevo periodo presidencial de cuatro años enfocado en la gobernabilidad de un país visiblemente fragmentado.
