La revolución de «Chiquito» Bossio a 25 años de el histórico gol de cabeza del arquero de Estudiantes de La Plata

Parecía un mero automatismo condenado al intento vano, un guiño de complicidad con sus compañeros, con su preparador físico y con sus hinchas, pero al cabo fue una epopeya: hace 25 años el arquero cordobés Carlos Gustavo Bossio convirtió de cabeza un gol que permitió a Estudiantes de La Plata empatar con Racing Club en El Cilindro de Avellaneda.

«Chiquito» Bossio (Las Palmas, Córdoba, 1 de diciembre de 1973), impidió una derrota que parecía inexorable y privaba a Estudiantes de mantener la vanguardia del Torneo Apertura con la que había llegado al estadio Juan Domingo Perón el Domingo 12 de mayo de 1996 en el partido que cerró la novena fecha.

Dirigidos por Daniel Córdoba, «El Profesor», los platenses venían de ganar 3-1 a River y alcanzar una marca de seis victorias, un empate y una sola derrota (en el debut, 2-1 con Colón de Santa Fe), que incluía un 2-1 al Vélez multicampeón de Carlos Bianchi en Liniers y un 3-1 a Central en Rosario.

Entre otras figuras relevantes, se hacían notar los defensores Leonardo Ramos y Ricardo Rojas, el mediocampista Claudio París y el goleador Martín Palermo.

Sin embargo, un gol del santafecino Juan Ramón Fleita sacaba a Racing de la mediocridad del décimo puesto y perfilaba un promisorio desenlace de torneo.

De repente, se suscitó un córner para Estudiantes y lo impensado consumó felizmente su examen de ingreso: estimulado no ya por el entrenador Córdoba, sino por el preparador físico Guillermo Cinquetti y por su compañero Oscar Craviotto, el corpulento Bossio se desplazó hasta el área de Racing.

Y de tal suerte se hizo realidad el oscuro presagio que Roberto Pompei había compartido con sus compañeros: «¡agárrenlo al grandote!».

Marcelo Couceiro cobró el tiro de esquina desde la izquierda y por delante de Juan Azconzábal y Fernando Quiroz despegaron los 195 centímetros de Bossio, en solitario, para meter un demoledor frentazo que entró por la parte superior del arco defendido por un azorado Ignacio González.

Bossio cayó de rodillas y una vez rodeado por la mayoría de los jugadores de Estudiantes y sellado el trazo grueso de la celebración, volvió a ocupar su valla mientras era ovacionado por los seis mil hinchas que habían viajado desde La Plata.

El ya legendario partido que tuvo lugar en El Cilindro el domingo 12 de mayo de 1996 fue uno de los 188 que Bossio jugó en Estudiantes, después de haberse iniciado en Belgrano de Córdoba y antes de su transferencia al Benfica de Portugal.

Asimismo jugó en Vitoria Setúbal, Lanús, Querétaro de México, Defensa y Justicia y Tiro Federal.

A lo largo de una extensa carrera que dio por terminada próximo a cumplir 40 años, Bossio integró tres planteles campeones (Estudiantes en la B Nacional, Benfica y Lanús), fue medalla de oro en los Juegos Panamericanos de Mar del Plata 95 y de plata en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96 con la Selección Argentina, cuyo equipo de Mayores integró en 12 ocasiones.

El gol del que mañana se cumplirán 25 años fue reconstruido el 10 de noviembre de 2019 en el partido exhibición que dio marco a la inauguración del nuevo estadio de Estudiantes.

«Todos los días alguien me lo recuerda», suele comentar el protagonista de una de las páginas más infrecuentes en la historia del fútbol argentino.

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