A través de este escrito expresamos desde la Asamblea por un Mar Libre de petroleras nuestro total y absoluto rechazo al proyecto de ley de hidrocarburos del cual el presidente de la Nación, Alberto Fernández habló este día, para con ello dar aval y comienzo al proyecto de expansión de las fronteras de la industria del petróleo trasnacional en nuestro territorio argentino. Las fronteras de las grandes corporaciones trasnacionales piensan instalarse e incluso aumentar la producción debido a las demandas del mercado internacional.
Esto claramente perjudicará seriamente a toda la provincia de Buenos Aires y a la Capital de la Argentina, la ciudad autónoma de Buenos Aires, ya que ya se sabe que los derrames llegarán hasta Uruguay. La provincia de Buenos Aires es la que más habitantes tiene en el país, la contaminación ambiental y la destrucción de los ecosistemas marinos tan necesarios para el equilibrio de la biosfera va provocando condiciones de vida insalubres. Recordemos que en la constitución nacional en el artículo 41, se menciona el derecho a contar con un medio ambiente sano necesario para una vida plena y saludables y para que se satisfagan las necesidades de las futuras generaciones.
Nada de esto se está cumpliendo en este momento en el país, el sistema de producción industrial sólo contempla su expansión en términos de mayor producción en menos tiempo y menores costos. Otro tipo de lógica no maneja ni quiere manejar, la decisión que asumió el presidente, Alberto Fernández, es un giro hacia la profundización de asumir políticas neoliberales, acentuar las desigualdades sociales, generar mayor nivel de pobreza, y condiciones de vida insalubres en la población.
En la costa atlántica las plataformas petroleras off-shore contaminarán seriamente al mar con compuestos derivados del crudo, principalmente hidrocarburos, algunos de ellos aromáticos y mutagénicos, también sustancias radiactivas, metales pesados (estos últimos provenientes tanto de los lodos de formación, que también tienen solventes con diversos efectos en la fisiología, como de las aguas de formación, que son vertidas al mar), gases con efectos perjudiciales y otros compuestos sumamente tóxicos que afectarán a los organismos marinos y a nuestra salud.
En base a los estudios predictivos prácticamente es nula la probabilidad de que no haya derrames. No sólo la fase de explotación está asociada a un gran impacto ambiental y la liberación de sustancias perjudiciales para la fauna y flora marina y la salud humana, sino que la fase de exploración está asociada a una gran contaminación sonora que genera daños en la biota por el efecto de la gran intensidad de las ondas empleadas.
La contaminación por vertido de sustancias afecta a los organismos marinos y a la salud humana, con efectos tóxicos agudos y a largo plazo que sufriremos junto a las especies afectadas. Además, generará grandes pérdidas en nuestro mar y repercutirá en las economías locales basadas en el turismo y la pesca. Así como también generaran contaminaciones serias en el agua, aire y tierra, dando hasta la posibilidad de tener problemas con los cultivos.
La contaminación destruirá a los ecosistemas marinos, siendo el océano el mayor generador de oxígeno, fuente de alimentos para millones de personas y también turismo. Al priorizarse una industria tan contaminante de forma impositiva sobre las identidades de las comunidades no se hace otra cosa que acentuar la gravísima crisis climática y el colapso ecológico del cuál aun no se pueden calcular las reales consecuencias, existe la posibilidad de que de dicho colapso no exista retorno alguno. El sistema capitalista neoliberal está matando la vida de la tierra, tenemos que unirnos y actuar.

¡No lo podemos seguir permitiendo!
Asamblea por un Mar Libre de petroleras
