En su debut como censista, Agustín se sorprendió por quienes respondían sus datos desde el balcón

 El censo en la ciudad de La Plata comenzó pasadas las 8 en una mañana tan soleada como fría, casi sin movimiento en las calles de la capital bonaerense, y tuvo gran adhesión en su versión digital debido a que la mayoría de los encuestados en la zona céntrica, había completado el formulario mediante la plataforma online.

Si bien desde las 7.30, las 12.000 personas se preparaban para censar a cada habitante, el inicio comenzó pasadas las 8 por algunas demoras ocasionadas en la aplicación que debía usar cada uno de los censistas.

«Vamos a salir ahora, y al que no le cargue la app, anota el código en la planilla y después lo vuelca cuando vuelva a funcionar», indicó la coordinadora frente a cientos de censistas, en la escuela convertida en centro de distribución de la calles 22 y 42, al referirse a la aplicación creada para agilizar la carga de resultados.

Silvina Spaccesi es jefa de la fracción 24 y además directora de una escuela. Este es su cuarto censo. «Creo necesario el compromiso ciudadano», señaló a Télam al ser consultada sobre el porqué de su participación en la jornada.

«Empiecen por las casas tomando de referencia el hombro derecho como dijimos en la capacitación, y vayan saliendo los que tengan todos los materiales», le indicó a otro grupo de jóvenes que, con la pechera, alcohol en gel, bolsa del Censo 2022 y planillas, se encaminaron a la puerta.

«¿Alguna tiene guantes?», preguntó una de las jóvenes censistas en la puerta frotándose las manos. «Tengo, pero ¿cómo hacemos para escribir con guantes?», le respondió la compañera en la previa a la salida.

Martina, Perla, Guillermina y Guadalupe, estudiantes de la Facultad de Sociología y Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Plata, dialogaban antes de dividirse por cuadras y comenzar con el operativo.

Al ser consultadas por Télam sobre la expectativa en este primer censo del que participan, coincidieron en esperar que «sea ágil y la gente esté bien predispuesta».

«Espero que no sea difícil, que haya mucho virtual y ojalá que nos ofrezcan algo caliente o chipa», bromeó Perla. Martina, en tanto, acotó: «Espero que quienes lo hagan de manera presencial no tomen a mal alguna pregunta nueva, por ejemplo, sobre género de las que se agregaron».

Iniciado el operativo, las veredas de la zona céntrica que parecían desiertas antes de las 8, empezaron a poblarse de censistas con pechera azul y blanca.

Octavio Amiconi, de 20 años y estudiante de Artes Audiovisuales, es uno de los miles que censaba en la provincia de Buenos Aires y tuvo como primer objetivo un edificio con alrededor de 19 departamentos, en el centro de La Plata.

«Buen día, me llamo Octavio, estoy trabajando para el Censo 2022. Le pregunto: ¿hizo el censo digitalmente? Si quiere, puede pasarme el código por el portero así lo voy completando», dijo con planillas y celular en mano tras ser atendido por una mujer.

Octavio anotó el el código alfanumérico que le pasaron en la planilla y comentó a Télam: «No le pregunté el nombre porque no hace falta ese dato cuando ya se hizo digital, si es necesario consultar cuántas personas viven en la casa para darle validez a lo que completó online».

Mientras anotaba la información, la puerta del hall se abrió y salió una mujer con pelo mojado, barbijo y celular. «¿Hola, tocaste en el mío? Soy (de la) planta baja, acá tengo mi código», le dijo la señora.

Alejandra Páez, vecina del edificio, escuchó que el censista estaba en la puerta y no quiso perder tiempo. «Lo completé hace dos días y quise bajar para hacerlo más rápido. Tengo el código en el celular», comentó.

El orden que tenía planificado Octavio para los departamentos por un momento se alteró, cuando también se presentó en la puerta, Rodolfo. «Yo soy del 1° C, puedo esperar, así ya te doy mi código», le dijo al encuestador, al que se sumó también Cristina, del 2do.

En la cuadra de enfrente, Agustín Peñaloza, otro censista de 20 años, dialogaba con una ciudadana que le iba dictando el código de formulario online, desde su balcón.

«Ya completé 5 casas y todas fueron en versión digital. La gente no está abriendo la puerta, me pasan desde el balcón y sino desde las ventanas o rejas», dijo el joven.

Entre las curiosidades comentó que, de las 37 casas asignadas, tuvo que agregar tres hogares que no estaban identificados. «Aparecía como única vivienda y había tres, así que ahora las tengo que agregar y censar también», precisó.

En la siguiente cuadra, otra encuestadora tomaba datos de una mujer que, en pantuflas, le respondía las preguntas desde la puerta. «Quise hacerlo online ayer, y la página se caía, así que acá estoy respondiendo las preguntas sin problemas», dijo la mujer.

Mientras Octavio y Agustín completaban datos en las planillas en cuclillas, se les acercó una vecina de una de las casas de la cuadra. «Hola, ¿ya pasaste por mi casa? Me anda mal el timbre, por eso vengo, yo también lo hice digital», les indicó.

Octavio le comentó que todavía no habían pasado por esa casa, que le restaban algunos departamentos y le dio tranquilidad. «En breve uno de nosotros estará ahí», le dijo.

Un poco más allá de la capital bonaerense, unas 300.000 las personas iniciaron el operativo entre coordinadores, subcoordinadores, jefes de partido, de fracción, de radio para relevar la información de la población en el censo 2022, coordinado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) en la provincia de Buenos Aires.

Según informaron desde el Ministerio de Hacienda bonaerense, un total de 8.054.387 domicilios de los 135 municipios de la provincia serán censados hoy entre las 8 y las 18, de los cuales el 98,5% se encuentra en zonas urbanas.

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