La Legislatura de la provincia de Buenos Aires aprobó por unanimidad una reforma clave en su Ley de Tránsito que redefine las reglas de prioridad de paso en esquinas y encrucijadas. El proyecto, impulsado por la diputada provincial Silvina Vaccarezza (UCR + Cambio Federal) y sancionado definitivamente por el Senado, busca saldar un vacío legal e institucionalizar una pauta de convivencia vial largamente debatida.
El cambio principal reside en que la histórica y conocida prioridad por la derecha dejará de ser absoluta cuando se crucen vías de diferente importancia. A partir de la reglamentación y publicación de esta norma, los vehículos que circulen por una arteria secundaria deberán detenerse y ceder el paso si intersectan con una vía de mayor jerarquía, eliminando la obligación de frenar que tenían quienes transitaban por avenidas o rutas si un auto asomaba por su derecha.
El nuevo orden de jerarquía vial
Para evitar confusiones en el territorio bonaerense, la legislación aprobada establece una escala explícita de relevancia de las calzadas:
Autopistas
Semiautopistas
Rutas
Avenidas
Calles
En términos cotidianos, un conductor que transite por una calle común perderá la preferencia de paso al llegar a una avenida, aunque se aproxime por la derecha de la otra persona. En los cruces entre vías de igual jerarquía (como el cruce de dos calles), la prioridad por la derecha seguirá funcionando de manera habitual.
Excepciones y reglas en zonas rurales
La normativa no solo legisla los entornos urbanos, sino que detalla múltiples escenarios donde la mano derecha carece de privilegios:
- Vehículos de emergencia: Ambulancias, patrulleros o bomberos en servicio mantienen su prioridad ineludible.
- Señalización específica: La presencia de carteles de «Pare», «Ceda el paso» o semáforos anula la regla general.
- Rotondas: Todo vehículo que pretenda ingresar a una rotonda debe ceder el paso a los rodados que ya se encuentren circulando dentro de ella.
- Tipo de calzada: Pierde la prioridad quien transite por una calle de tierra e intente ingresar a una vía pavimentada.
- Tránsito trabado (Paso alternado): En caso de embotellamientos en las esquinas en plena hora pico, se instaura la regla solidaria del «uno y uno» (un vehículo por vez para cada mano transversal).
- Cuestas estrechas: En pendientes y caminos de montaña, el conductor que va descendiendo está obligado a retroceder, excepto si transporta un acoplado o remolque.
- Ámbito rural: Los ciclistas que circulen por caminos rurales deberán ceder el paso al resto de los vehículos, salvo que lo hagan por carriles o zonas especialmente señalizadas.
Fin de la «inseguridad jurídica»
Según los fundamentos de la reforma, el conflicto normativo se arrastraba desde el año 2007, cuando la provincia adhirió a la Ley Nacional de Tránsito 24.449. Aquella adhesión provocó grises interpretativos sobre si las avenidas tenían o no prioridad sobre las calles, derivando en fallos judiciales contradictorios ante siniestros viales.
La autora de la iniciativa enfatizó que esta unificación de criterios otorga certezas tanto a los automovilistas como a las aseguradoras y tribunales. Además, la modificación logra la homogeneización legislativa con la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), una medida muy demandada considerando el intenso flujo vehicular diario que existe entre ambas jurisdicciones. Tras este paso legislativo, resta que el Poder Ejecutivo provincial concrete la promulgación y reglamentación de la ley para que empiece a regir efectivamente en los 135 municipios.
