Un pago excepcional y un fuerte freno al precio del gas. Estas son las dos principales medidas sugeridas por el panel de expertos comisionado por el gobierno alemán para poner en funcionamiento su fondo de ayudas públicas por 200.000 millones de euros La comisión ha presentado un reporte intermedio a Berlín para suavizar el impacto de los altos precios de la energía, aunque ha destacado que aún continúa explorando otras alternativas.
La propuesta del panel de expertos ha intentado conciliar los dos extremos al subsidiar exclusivamente entre el el 80% del consumo de los hogares, lo que promueve un descenso en el uso de la calefacción en los hogares.
Berlín aún ha de anunciar sus propuestas para el sector industrial. Siegfried Russwum, uno de los expertos del panel, ha destacado que cualquier amenaza a la industria pone en jaque el sistema social y de seguridad alemán.
A nivel comunitario, Alemania evita dar su apoyo a un tope al precio del gas, aunque a nivel interno lo subsidie. La portavoz del gobierno, Susanne Ungrad, afirmó a fines de septiembre que la administración consideraba la medida como un riesgo a la oferta del hidrocarburo que llega a la UE. “Esto sería contraproducente si no hay suficiente gas, porque nuestra seguridad de suministro no podría ser garantizada”, afirmó Ungrad.
Pero desde otros extremos del bloque comunitario ven más riesgosas las acciones unilaterales de Berlín que una
