El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, encabezado por Jorge Macri, anunció la activación de un protocolo de seguridad y el refuerzo de controles en los establecimientos educativos porteños. La medida responde a una serie de amenazas de violencia y tiroteos que se han registrado en diversas escuelas durante la última semana.
El nuevo esquema de actuación, presentado junto a la ministra de Educación, Mercedes Miguel, busca resguardar la integridad de los alumnos y docentes ante mensajes intimidatorios detectados principalmente en baños y redes sociales. Entre las acciones principales se destacan:
Refuerzo de supervisión: Se intensificaron las tareas de vigilancia en las escuelas y sus inmediaciones con presencia de la Policía de la Ciudad.
Guías para directivos: Se enviaron instrucciones precisas sobre cómo actuar ante el hallazgo de mensajes o si un alumno porta un arma.
Contención psicológica: Equipos especializados y gabinetes psicopedagógicos trabajarán con las comunidades afectadas para evitar el pánico y el «efecto contagio».
No viralización: Las autoridades hicieron hincapié en la importancia de no difundir estos mensajes por canales no oficiales, ya que esto suele estimular la repetición del fenómeno, presuntamente vinculado a retos virales.
La ola de amenazas ha generado una notable caída en el presentismo escolar en los últimos días debido al temor de las familias. No obstante, desde el Ministerio de Educación porteño aclararon que las actividades se desarrollarán con normalidad y los establecimientos permanecerán abiertos, bajo operativos preventivos
El fiscal general Martín López Zavaleta recordó que estas acciones no son «bromas», sino delitos graves de intimidación pública. Según el artículo 211 del Código Penal, estas conductas pueden ser sancionadas con penas de 2 a 6 años de prisión. Además, se están analizando cámaras de seguridad para identificar a los responsables de las pintadas y mensajes.
Se convocará a las familias el próximo lunes para una jornada informativa donde se detallará el protocolo y se brindarán herramientas de diálogo para abordar la situación con los estudiantes.
