Alivio en los surtidores: el Gobierno postergó el aumento de impuestos a los combustibles hasta julio

El Gobierno postergó nuevamente la suba de los impuestos a los combustibles para evitar un impacto en los surtidores. A través del Decreto 405/2026 publicado en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo nacional decidió congelar hasta el 1° de julio la actualización del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC). La medida apunta de manera directa a frenar el traslado de aumentos a la nafta y el gasoil y sostener la desaceleración de la inflación en un escenario de alta presión internacional.

A través del Decreto 405/2026, el Ministerio de Economía resolvió diferir la actualización tributaria para evitar subas bruscas en la nafta y el gasoil. Buscan apuntalar la desaceleración de la inflación en medio de la volatilidad internacional del crudo.

El Gobierno nacional formalizó una nueva postergación en la aplicación de los incrementos pendientes sobre los impuestos que gravan a los combustibles líquidos. A través del Decreto 405/2026 publicado este lunes en el Boletín Oficial, el Poder Ejecutivo reprogramó la fecha de vigencia de las cargas fiscales para el próximo 1° de julio, dándole un respiro temporal a los bolsillos de los consumidores.

La medida abarca las actualizaciones pendientes del Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) y del Impuesto al Dióxido de Carbono (IDC). Según los considerandos de la norma, la decisión se tomó «con el propósito de continuar estimulando el crecimiento de la economía a través de un sendero fiscal sostenible», evitando que los costos de distribución y transporte presionen el Índice de Precios al Consumidor (IPC).

El Palacio de Hacienda fundamentó la postergación en la necesidad de amortiguar las fluctuaciones del mercado energético global. Los conflictos armados en Oriente Medio mantuvieron el precio del barril de petróleo crudo en niveles elevados durante los últimos meses.

De este modo, al suspender la indexación impositiva local, el Estado absorbe parte de la presión para que las petroleras no trasladen la totalidad de la volatilidad externa de manera directa a los surtidores públicos.

La medida se complementa con la estrategia de empresas como YPF, que vienen aplicando un sistema de «buffer de precios». Este esquema permite diferir de manera temporal los saltos abruptos de la materia prima internacional, compensando las brechas operativas en un plazo extendido.

La acumulación de deuda fiscal

Si bien esta medida se traduce en un freno inmediato a las subas de la nafta súper, premium y el gasoil, analistas del sector advierten que la estrategia incrementa el volumen de actualizaciones atrasadas. Con esta nueva prórroga, el esquema acumula retrasos impositivos correspondientes a trimestres anteriores de 2024, la totalidad de 2025 y el primer tramo de 2026.

Hasta el momento, el Gobierno viene administrando el impacto mediante ajustes parciales y escalonados —como el aumento mínimo del 0,5% implementado en mayo— para no resentir de forma irreversible la recaudación fiscal, que acumula una considerable resignación de ingresos desde que se adoptó esta política de diferimiento.

Los precios vigentes en las pizarras de las estaciones de servicio nacionales se mantendrán, por el momento, bajo el esquema de estabilidad acordado entre el sector refinador y la secretaría de Energía hasta que finalice el presente mes de junio.

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