Finalmente, Antonela reconoció que «durmió» con Leo Alturria, el ex novio de Lizy Tagliani. En la primera nota que le dio a un medio desde que quedó como «la tercera en discordia» entre la querida artista y el encargado de edificios, repitió «1 millón de veces» la palabra «amistad» para definir su relación con el muchacho pero admitió que se empezaron a ver después de contactarse a través de Instagram, que tenían «derecho a roce» y que compartieron cama, por ejemplo, el día de los enamorados. ¡Pobre Lizy!
Si lloro por los primeros trascendidos que indicaban que podía «pasar algo» entre su ex y la muchacha oriunda de Lujan mejor que a Lizy le «borren del mapa» la emisión de Intrusos de hoy: si escucha alguna de las cosas que dijo «Anto» a lo largo de la hora y pico que duró el reportaje que le hicieron en Intrusos puede sufrir un pico de presión.

Algo nerviosa y dubitativa en muchos tramos de la entrevista (reconoció que la habían llamado para decirle cosas, y al cabo de un buen rato, cuando se soltó, reconoció que algunas cosas que dijo Alturria no le cayeron muy bien), Antonela empezó hablando de cómo se conocieron y cómo empezó la relación.
Así, admitió que ella le empezó a hablar «por instagram, me contacté cuando terminó su relación con Lizy. Empezamos a hablar y decidimos encontrarnos. Pero los dos siempre tuvimos claro lo que queríamos. Yo nunca hablé de noviazgo, y él tampoco. Los dos lo supimos desde el primer momento».
Esa idea, la de la amistad, dio vueltas todo el tiempo en sus palabras, igual que la idea de «no hacerle daño a Lizy. Si doy este reportaje es para no lastimarla», repitió una y otra vez. Sin embargo, más allá de esa declaración de principios, contó que ella fue la que inició la búsqueda, que «tuvieron algo, aunque no voy a profundizar en esas cuestiones privadas» y que efectivamente durmieron juntos.
«Mirá, yo no lo voy a negar, soy una mujer grande, independiente, adulta. No tengo por qué esconder que por ejemplo el día de los enamorados yo fui a su casa y como vivo en Luján me quedé en la casa de él. Y sí, dormimos como cualquier persona. Sí». Más adelante, admitió también que «yo iba muy seguido para la casa de él, nos veíamos todas las semanas, y alguna vez él vino a Luján para quedarse conmigo en casa. Por ejemplo, en el último fin de semana largo«.
