La Justicia de Córdoba ordenó la detención de un amigo de Claudio Gabriel Barrelier, el principal acusado por el femicidio de Agostina Vega. El nuevo sospechoso, identificado como Osvaldo Fascetta, convivía con el femicida en la vivienda de la calle Juan del Campillo al 800, señalada por los investigadores como la escena del crimen. La fiscalía liderada por Raúl Garzón dispuso su arresto bajo la imputación de encubrimiento agravado, al sospechar que colaboró activamente para ocultar el asesinato de la adolescente de 14 años.
Se trata de Osvaldo Fascetta, amigo íntimo del femicida. Está acusado formalmente de encubrimiento agravado.
Convivía con el agresor en la vivienda de barrio Alta Córdoba donde ocurrió el ataque. Su testimonio inicial ante los medios y la fiscalía sembró severas contradicciones.
ascetta había roto el silencio horas antes de su detención en los medios de comunicación, intentando despegarse del principal acusado. En sus declaraciones, detalló de forma minuciosa las horas previas y posteriores a la desaparición de Agostina, afirmando que había regresado a la vivienda el domingo al mediodía y que no había notado nada extraño en el inmueble.
Sin embargo, para los peritos judiciales y el fiscal Raúl Garzón, resulta inverosímil que el entorno de la vivienda no presentara rastros visibles inmediatos. La autopsia determinó que Agostina Vega fue abusada, asfixiada y posteriormente desmembrada dentro de esa propiedad. El cuerpo de la menor fue hallado días después por un perro rastreador de las fuerzas de seguridad en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra.
Con este nuevo arresto, la hipótesis de que Claudio Barrelier actuó en absoluta soledad pierde fuerza para la querella familiar. Mientras tanto, el femicida permanece alojado en el penal de Bouwer bajo estricta observación médica y psiquiátrica, luego de haber manifestado intenciones de quitarse la vida tras ser imputado formalmente por homicidio agravado por el vínculo y por mediar violencia de género. Los peritajes telefónicos, los registros de geolocalización y las cámaras de seguridad del sector continúan bajo análisis para determinar si existen más partícipes necesarios en el macabro hecho.
