Cómo elegir una ventana eficiente: qué revisar antes de comprarla

Una ventana puede influir en el calor que se pierde en invierno y en el que entra en verano. En Argentina existe una herramienta para evaluar su desempeño, pero lo que importa es el marco, el vidrio, los cierres, la instalación y el clima.

Antes de comprar o cambiar una ventana, conviene preguntar por su etiqueta de eficiencia energética. En Argentina, la herramienta oficial calcula una clase de la A a la G —A representa el nivel más eficiente y más ahorro de energía y la G la de menos eficiencia y menos ahorro— siguiendo la norma IRAM 11.507-6/2018. La calificación evalúa la ventana completa: marco y vidrio. También considera elementos como los sellos, el diseño, las infiltraciones y la zona climática. La etiqueta ayuda a entender cómo se comporta la ventana frente al paso del calor o el frío en determinadas condiciones.

¿Por qué importa el marco?

Una ventana se compone principalmente de dos marcos: uno fijo y otro móvil, además del vidrio y los herrajes. El marco fijo es la parte exterior que se fija directamente a la pared de la casa. El marco móvil, o la hoja, es la parte que sujeta el vidrio y que se puede abrir o cerrar. Normalmente ambos marcos (fijo y móvil) son del mismo material.

En el caso que ambos marcos – obtenidos por la unión de varios perfiles- sean de PVC, se logra una baja conductividad térmica: dicho de forma sencilla, dificulta que el calor o el frío externo atraviese el material. Además, los perfiles de PVC tienen cavidades internas (cámaras) que contienen aire; el diseño de esas cámaras influye en cuánto calor se transmite por el marco. Los burletes y la instalación también importan porque ayudan a limitar las filtraciones de aire. Así, un marco de PVC bien diseñado puede ser un aliado para la aislación, junto con el vidrio, los herrajes, los cierres y la colocación.

Un estudio del CONICET calculó la transmitancia térmica de distintas configuraciones de ventanas analizadas para el mercado argentino: los valores fueron de 1,88 a 6,00 W/m²K. La transmitancia indica cuánto calor atraviesa el conjunto; en igualdad de condiciones, un valor menor significa menos paso de calor. En una configuración concreta con marco de PVC de paño fijo y doble vidriado hermético claro, de 1,5 por 1,2 metros, el estudio calculó una transmitancia de 2,63 W/m²K.

Qué pedir antes de comprar una ventana

1.La etiqueta de la ventana completa, no solo información del vidrio o del marco.

2.La clase correspondiente a la zona climática donde está la vivienda.

3.Detalles de la composición: marco, vidrio, cierres y burletes.

4.Información sobre la instalación, porque una buena ventana mal colocada puede dejar pasar aire.

La etiqueta oficial se obtiene mediante una herramienta basada en IRAM 11.507-6/2018. Aun así las normas nacionales no establecen que todas las ventanas del país deban llevarla. La Asociación Argentina del PVC (AAPVC), como entidad sectorial, también participa del debate. Según sus estimaciones entre 25% y 35% de la energía destinada a climatizar un hogar puede perderse a través de ventanas de baja calidad o mal instaladas. El director ejecutivo de AAPVC, Miguel García, plantea que la falta de obligatoriedad y el desconocimiento limitan la adopción del etiquetado, y sostiene la conveniencia de hacerlo obligatorio.

“El PVC es un polímero con una conductividad térmica aproximadamente 1.000 veces inferior a la de materiales que se usan comúnmente para aberturas. Esto significa que el material en sí no transmite el calor del exterior al interior en verano, ni deja escapar la calefacción en invierno”, explica Miguel García.

Además, el PVC ofrece beneficios adicionales:

·         Durabilidad: Vida útil estimada de 50 años con mantenimiento mínimo.

·         Aislamiento acústico: Excelente capacidad para atenuar ruido exterior.

·         Sostenibilidad: Material 100% reciclable, alineado con la economía circular.

·         Bajo mantenimiento: Se limpia fácilmente con agua jabonosa.

·         Menor uso del aire acondicionado: La casa se mantiene fresca por más tiempo, reduciendo las horas de funcionamiento del equipo.

·         Confort superior: Se eliminan las zonas «calientes» cerca de las ventanas y se logra una temperatura ambiente homogénea y agradable.

Entradas relacionadas