El que más y el que menos celebra las fiestas navideñas rompiendo su rutina y eso implica generalmente comer más, hacer menos ejercicio, dormir menos, ingerir más sustancias poco saludables de lo habitual (alcohol, tabaco, etc.), descansar menos, etc. Todo esto hace que al acabar las fiestas estemos más cansados de lo habitual. Para recuperarnos y reponer fuerzas debemos seguir un infalible plan de ataque que nos ayude a recuperar nuestra rutina y con ello a mejorar nuestra salud.
1.- ALIMENTACIÓN: En las fiestas navideñas se estima que se ingiere en cada comilona la cantidad de calorías que habitualmente se consume en 5 días y se deja de lado la pirámide alimenticia tomando muchos más dulces y grasas de las necesarias y mucha menos fruta y verdura de la recomendada. Lo ideal para volver a la normalidad es seguir una dieta de desintoxicación que incluya esas frutas y verduras, caldos caseros, etc. en detrimento de las carnes y dulces.
2.- ALCOHOL Y TABACO: En nuestro país tenemos muy arraigada la costumbre de celebrarlo todo con alcohol y eso hace que en unas fechas como las navideñas donde se juntan tantas celebraciones: Nochebuena, Navidad, fin de año, año nuevo, reyes y otras fiestas de guardar…, la ingesta de alcohol se eleva muchísimo con el consecuente perjuicio para nuestro hígado. Lo ideal es beber con moderación pero como ésta no suele ser una invitada a nuestras celebraciones lo mejor es dejar reposar a nuestro organismo y evitar el alcohol en la medida de lo posible y tomar alimentos ricos en vitamina B12 que nos ayuden a superar la resaca navideña. En cuanto al tabaco lo ideal es hacer un descanso o incluir en nuestros propósitos del nuevo año dejarlo para siempre pero como eso no es tarea fácil si vas a seguir fumando al menos hacerlo con moderación para compensar a nuestro cuerpo de la gran fumata navideña.
3- EJERCICIO FÍSICO: La mejor manera de quemar esas calorías extra y desentumecer nuestros músculos es hacer ejercicio físico. No hace falta ir todos como locos a apuntarnos a los gimnasios, lo que viene siendo habitual en estas fechas. Caminar a paso ligero una hora al día puede ser suficiente para quitarnos de encima todos esos dulces navideños que tantos nos gustan.
4.- DESCANSO: Mucha gente se traslada durante las fechas navideñas para visitar a sus familiares, amigos o simplemente para disfrutar de las vacaciones en un lugar diferente a su domicilio habitual. Como ya hemos comentado en otras ocasiones en este blog, ese cambio de rutina y de cama afecta significativamente a nuestro descanso por lo que, si se puede, lo mejor es viajar con nuestra almohada habitual y tratar de volver a nuestro horario nocturno incluso antes de volver al trabajo para que el cuerpo se habitúe al cambio sin acusar demasiado los cambios.
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