Las universidades públicas de todo el país paralizaron sus actividades a partir de las primeras horas de este jueves 27 de agosto. La medida de fuerza nacional, convocada por las principales federaciones gremiales, surge ante el atraso salarial y el congelamiento del presupuesto.
Las instituciones de educación superior del territorio nacional iniciaron hoy una huelga total de 48 horas que congelará las actividades académicas y administrativas hasta el viernes inclusive. El principal eje del conflicto apunta al incumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario, una normativa que fue ratificada por el Congreso de la Nación pero cuya aplicación efectiva sigue suspendida por el Ejecutivo.
La protesta es impulsada en conjunto por la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU), la Federación de Docentes de las Universidades (FEDUN), la CONADU Histórica y el gremio nodocente FATUN, entre otras organizaciones del sector. Desde los sindicatos denuncian una pérdida del poder adquisitivo superior al 35% frente a la inflación y el congelamiento de las becas estudiantiles.
A pesar de que la vía judicial determinó fallos favorables para la reactivación de las partidas salariales, las negociaciones continúan totalmente trabadas. El pasado viernes 21 de agosto se llevó a cabo una audiencia de conciliación convocada por la Justicia federal que finalizó sin acuerdo entre el Gobierno nacional y las universidades públicas.
De este modo, las aulas de todo el país permanecerán vacías durante dos jornadas completas en una nueva muestra de fuerza del sector educativo. Las partes volverán a verse las caras el próximo martes 1 de septiembre en una nueva audiencia judicial, fecha clave en la que los gremios esperan una propuesta de recomposición concreta para evitar que el plan de lucha se profundice en el inicio del segundo cuatrimestre.
