Crisis pesquera: crecen las exportaciones, pero cae la rentabilidad y el langostino se pesca a pérdida

El presidente del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) y abogado especializado en legislación pesquera, Otto Axel Wöhler, advirtió que el sector atraviesa uno de sus momentos más críticos en décadas y reclamó medidas urgentes del Estado nacional para evitar nuevas paralizaciones de flota y pérdida de empleo.

En una entrevista realizada a un medio marplatense (Canal 8) sostuvo que “pese al aumento de las exportaciones, la rentabilidad de la actividad sigue en caída y puso como ejemplo al langostino, una de las principales especies del complejo pesquero argentino”.

“Hoy en día, entre la estructura de costos que demanda pescar langostino y el precio internacional, prácticamente estamos perdiendo dinero” afirmó Wöhler, al describir un escenario que afecta de lleno a los puertos y, en particular, a Mar del Plata, donde una parte significativa de la flota depende de esa especie.

El titular de CEPA expresó expectativas de que 2026 se inicie con un mayor nivel de diálogo sectorial.

Señaló “la necesidad de convocar a todos los actores de la actividad -Estado, consorcio portuario, cámaras empresarias y sindicato- para “ordenar la casa” y reducir la conflictividad que viene marcando a la pesca en los últimos años”.

“Han sido años muy difíciles y demandan acuerdos intersectoriales para poder tener zafras completas y que la actividad no se entrecorte por cuestiones internas” enfatizó.

Consultado sobre los principales reclamos que el sector empresarial le plantea al Estado nacional, el presidente de CEPA enumeró un “top tres” de prioridades.

En primer lugar, ubicó la eliminación de los derechos de exportación, al considerar que la pesca es una economía regional con alto impacto en el empleo y extremadamente sensible a las fluctuaciones del mercado internacional.

“Los precios internacionales tienden a estabilizarse o incluso a la baja, y con esos valores tenemos que afrontar costos internos elevados, entre ellos las retenciones” indicó.

El segundo punto crítico es la estructura de costos laborales, que “los salarios tienen una base sólida y no fluctúan al ritmo de los valores de exportación. Esa falta de cintura en los costos dificulta la competitividad y ya nos llevó en los últimos dos años a situaciones extremas, como la paralización de la flota”, afirmó.

En ese sentido, llamó a profundizar el diálogo con los gremios, aunque remarcó que el Estado también puede cumplir un rol clave como tercera parte para facilitar acuerdos.

Finalmente, Wöhler insistió en la gravedad del cuadro actual y confirmó que en varias especies el trabajo se realiza directamente a pérdida.

“Por eso es tan importante que el Estado comprenda la situación. En el Puerto de Mar del Plata, cerca del 40% de las embarcaciones se dedica al langostino y a la merluza. Hablamos de miles de toneladas que sostienen la actividad y el empleo. Si no se toman medidas, el riesgo de paralización es muy alto”, advirtió.

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