El lunes por la tarde, mientras se desarrollaba una nueva audiencia del juicio oral en su contra por el homicidio de Cristian Díaz cometido en 2018, «Pity» Álvarez sufrió un severo brote psicótico. El episodio ocurrió cuando el personal de salud intentaba trasladarlo desde el sector de terapia intermedia hacia una sala común del Hospital Tornú para que pudiera conectarse vía Zoom a la sesión del tribunal.
En ese momento, el músico de 54 años evadió los controles e intentó escapar corriendo del establecimiento, siendo interceptado a las pocas cuadras por el personal de salud y fuerzas de seguridad. Tras el incidente, los médicos debieron contenerlo y el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29 resolvió suspender la audiencia judicial y liberar a los testigos citados. El abogado defensor, Sebastián Queijeiro, atribuyó la crisis a un severo cuadro de abstinencia.
Los detalles de la resolución judicial
Tras recibir un informe del Área de Salud Mental de la Clínica Dharma (que evaluó al paciente), el Juzgado Civil N°4 resolvió convalidar su internación forzosa. Los puntos principales de la medida dictada incluyen:
Plazo establecido: La internación se fijó por un período inicial de 90 días, con el fin de garantizar el derecho a la salud y su estabilización física y psíquica.
Controles mensuales: El director del Hospital Tornú deberá remitir informes cada 30 días detallando la evolución clínica del artista.
Restricción de egreso: Álvarez no podrá abandonar la institución por sus propios medios. Solo se permitirá su salida mediante una derivación formal en ambulancia, acompañado por un familiar responsable y con destino directo a un centro de salud especializado. [1, 2]
Medidas de seguridad: Se ordenó al nosocomio arbitrar los medios de seguridad necesarios (pudiendo solicitar consigna policial) para evitar que el paciente abandone el tratamiento.
Un historial de complicaciones de salud
El cantante se encontraba alojado en el Hospital Tornú desde la semana pasada tras padecer una crisis hipertensiva aguda. Ese ingreso médico ocurrió pocas horas después de que protagonizara un siniestro vial en el barrio porteño de La Paternal, donde chocó su automóvil contra otro vehículo en una estación de servicio y se retiró del lugar sin entregar documentación.
Los peritajes médicos incorporados a la causa ratifican que Álvarez padece un «cuadro de abuso y dependencia de múltiples sustancias psicoactivas que condicionan la conducta en forma patológica», lo que derivó en la descompensación psicótica actual. Mientras transcurren los 90 días de tratamiento para buscar su estabilización terapéutica, el debate sobre su capacidad para afrontar el juicio por homicidio continúa en el centro de la escena judicial.
